Una madre ahorra desde el nacimiento de sus hijos y acumula miles para su educación
Carlee Wengel y su esposo tomaron la decisión de iniciar un fondo educativo para sus hijos desde que eran bebés, con el objetivo de asegurarles un futuro libre de deudas.
Carlee Wengel, madre y creadora de contenido de Olympia, Washington, compartió su experiencia sobre cómo empezó a ahorrar para la universidad de sus dos hijos apenas un mes después de su nacimiento. Esta decisión fue influenciada por las trayectorias educativas de ambos padres, donde Carlee logró graduarse sin deudas gracias al apoyo familiar, mientras que su pareja no pudo acceder a estudios superiores por limitaciones económicas y se unió al Ejército.
Al inicio de su ahorro, la pareja contaba con ingresos anuales de alrededor de 65.000 dólares. Se propusieron reunir 50.000 dólares para cada hijo, una meta que les parecía ambiciosa. Sin embargo, en lugar de esperar a tener mejores ingresos, comenzaron a hacer pequeños depósitos que fueron incrementando con el tiempo, llegando actualmente a aportar 250 dólares al mes para cada uno de sus hijos.
Después de seis años de esfuerzo, el fondo del hijo mayor ha alcanzado cerca de 16.000 dólares, y el del menor suma unos 12.000 dólares, totalizando más de 28.000 dólares en ahorros. Wengel enfatiza que su objetivo no es forzar a sus hijos a que asistan a una universidad tradicional, sino ofrecerles opciones para que elijan su propio camino sin las cargas de deudas. "No quiero que mis hijos sientan que deben seguir un camino específico. Solo deseo que tengan la libertad de decidir lo que quieran hacer sin estar endeudados", comentó.
La madre también planea continuar aportando al fondo incluso si sus hijos logran alcanzar la meta antes de los 18 años, y les anima a empezar a ahorrar desde temprano, independientemente de la cantidad que puedan destinar. "Comiencen aunque sea con 20 dólares al mes, porque cualquier aporte es mejor que no hacer nada. El tiempo ayuda a que el dinero crezca", aconsejó Wengel.
En un contexto donde el alto costo y el acceso a la educación superior son temas recurrentes, es importante destacar que una encuesta de Deloitte mencionada por EL TIEMPO indica que el 43% de los jóvenes en Colombia, parte de la Generación Z y millennials, decidieron no seguir estudios superiores debido a dificultades económicas, prefiriendo la opción de emprender o incorporarse al mercado laboral de inmediato.
A pesar de que el fondo se creó cuando sus hijos eran aún bebés, Carlee ha decidido que ellos no deben saber de su existencia hasta más adelante. Planea iniciar conversaciones sobre educación y finanzas con ellos cuando alcancen los diez años, mientras tanto, la familia sigue ahorrando con la esperanza de brindarles un futuro lleno de oportunidades.