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Política

La OEA llega a Bolivia para evaluar el estado tras 53 días de conflicto

Una misión de la OEA arribó a Bolivia el 29 de julio de 2026 para analizar la situación política y social del país, apoyando al presidente Rodrigo Paz en la búsqueda de la paz y el diálogo.

Rodolfo Ávila · 30 Jul 2026 · 2 min de lectura

El 29 de julio de 2026, una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) llegó a La Paz con la intención de evaluar la crisis política y social que ha sacudido a Bolivia durante 53 días. Este viaje forma parte del respaldo a la democracia y el diálogo en el país, en medio de un conflicto que comenzó el 1 de mayo con un paro general indefinido y bloqueos que afectaron servicios esenciales.

La misión, liderada por el secretario general Albert R. Ramdin y el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, busca fortalecer la institucionalidad democrática y reunirse con diferentes sectores de la sociedad. Ramdin mencionó en sus redes sociales su llegada a Bolivia para iniciar conversaciones con el gobierno y diversos actores sociales, destacando el compromiso de la OEA en la defensa de los resultados electorales y el respeto al presidente constitucionalmente electo.

La visita de la OEA es resultado de la resolución sobre la ‘Situación del Estado Plurinacional de Bolivia’, aprobada en la reciente Asamblea General de la OEA en Panamá. El plan de trabajo incluye un encuentro con el presidente Rodrigo Paz Pereira y diálogos con representantes del sector económico, político y social, todo con el fin de recolectar opiniones y fomentar un ambiente de paz.

Durante el conflicto, se reportaron desabastecimientos críticos de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, dejando un saldo trágico de al menos 16 personas fallecidas, de las cuales 13 perdieron la vida por falta de atención médica. Las pérdidas económicas durante este periodo se estiman en alrededor de 2.760 millones de dólares.

La misión de la OEA tiene como objetivo no solo escuchar las preocupaciones de los diferentes sectores, sino también ayudar al gobierno boliviano en su esfuerzo por restaurar la paz y garantizar el orden constitucional. Esta situación se ha vuelto vital tras más de un mes de movilizaciones que han dejado una profunda huella en la sociedad boliviana.