Efectos de El Niño comienzan a impactar Bolivia con calor y sequías; se proponen medidas para mitigar daños
Bolivia ha comenzado a experimentar un aumento en las temperaturas y condiciones de sequía, fenómenos que, según los expertos, podrían estar vinculados con el desarrollo de El Niño, lo que podría anticipar un clima más severo en los meses venideros.
El informe indica que situaciones similares se están presentando en diversas partes del mundo, donde se han registrado olas de calor, inundaciones y sequías prolongadas.
Julio Rojas, un especialista en el tema, comentó que varios municipios de Chuquisaca y Potosí ya están enfrentando problemas significativos de sequía. Su análisis indica que algunas áreas del Altiplano y la Amazonía en Bolivia podrían experimentar sequías extremas.
Un dato alarmante es la temperatura alcanzada en Cobija, donde se registraron 36 grados, con una sensación térmica cercana a los 40 grados, a pesar de estar en pleno invierno. Los expertos advierten que las condiciones climáticas podrían empeorar entre octubre y diciembre, periodo en el que se espera una mayor incidencia de altas temperaturas.
Rojas también expresó que estamos en una fase de precalentamiento previa a lo que será este fenómeno de El Niño, y que la evolución final del mismo dependerá de las condiciones climáticas en los meses siguientes.
La preocupación no radica únicamente en las altas temperaturas. El especialista subraya la posibilidad de que se intensifique la sequía en varias regiones del país, especialmente en el Altiplano y la Amazonía, lo que podría afectar la agricultura, el acceso al agua y otros sectores sensibles a estas condiciones.
Los expertos también han emitido recomendaciones para evitar los efectos negativos de las altas temperaturas en la salud, sugiriendo que se limite la exposición directa al sol entre las 12:00 y las 14:00 horas. En caso de tener que realizar actividades al aire libre, aconsejan usar sombreros, mantenerse hidratados y evitar exposiciones prolongadas.
La exposición prolongada al calor puede provocar deshidratación y afectar órganos vitales como los riñones y el corazón. Rojas advirtió que el cuerpo necesita aumentar el bombeo de sangre para regular la temperatura, lo que podría causar taquicardias, especialmente en personas más vulnerables como los adultos mayores.
Finalmente, el especialista recordó que el fenómeno de El Niño de 2023 ya había alcanzado anomalías significativas, y hay preocupación por la posibilidad de que un nuevo episodio sea más intenso, aunque su comportamiento y efectos específicos aún deben ser evaluados a medida que avanza el fenómeno.