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Economía

La calificación de BFC se desploma a BBB2 mientras la Gestora se mantiene en silencio

BFC sufre una drástica rebaja en su calificación crediticia debido a incumplimientos financieros y crisis operativa, mientras la Gestora Pública no comunica su exposición a la empresa desde hace más de un año.

Mónica Arancibia · 16 Ago 2026 · 2 min de lectura

La clasificadora AESA Ratings anunció el 29 de junio de 2026 una rebaja de tres escalones en la calificación de BFC, pasando de A1 a BBB2, lo que indica una situación precaria en su capacidad de pago. Esta decisión se da en un contexto donde la empresa ha incumplido compromisos financieros y ha recurrido repetidamente a su Fondo de Contingencia.

El informe de AESA destaca que las cinco emisiones de bonos de BFC, que totalizan Bs 696 millones, han caído en su calificación debido a la presión de liquidez y el deterioro financiero que enfrentan, exacerbado por conflictos sociales que han impactado negativamente en sus operaciones de exportación.

A pesar de ser una empresa con capitales paraguayos y brasileños, BFC ha estado bajo la lupa por su relación con la matriz Frigorífico Concepción S.A., la cual también ha sufrido rebajas en su calificación. El informe resalta que BFC sirve como garante de las obligaciones de su matriz, lo que aumenta su riesgo financiero.

Las finanzas de BFC han mostrado un deterioro alarmante: entre marzo de 2025 y junio de 2026, la disponibilidad de caja se redujo de Bs 216,9 millones a solo Bs 25,9 millones. Además, sus pérdidas acumuladas alcanzaron los Bs 80,4 millones en el primer semestre de 2026, marcando una caída del 35,5% en ventas en términos reales respecto al año anterior.

La Gestora Pública de Pensiones, que es el principal tenedor de bonos de BFC, no ha proporcionado actualizaciones sobre su exposición a la empresa desde junio de 2025, lo que genera incertidumbre sobre el estado de las inversiones de los trabajadores bolivianos.

En un contexto de crisis social y política, BFC ha intentado reestructurar su deuda, pero enfrenta serias dificultades. Su nueva estrategia incluye reuniones para presentar un plan de acción integral ante los tenedores de bonos, con el objetivo de revertir el incumplimiento de compromisos financieros, mientras que dos bancos han tomado rutas opuestas en su manejo de la deuda de la empresa.

La situación de BFC representa un caso de estudio sobre el manejo de crisis financieras en empresas con un alto nivel de endeudamiento y su impacto en el sector público, donde la falta de transparencia por parte de la Gestora podría llevar a preocupaciones adicionales entre los ahorrantes bolivianos.