Examen a la situación de 60 reos mayores en San Roque
La cárcel San Roque en Sucre evalúa la situación de más de 60 internos adultos mayores para considerar su excarcelación o traslado a lugares más adecuados para su atención.
En la cárcel San Roque de Sucre, se está revisando la situación de aproximadamente 60 reclusos adultos mayores, para determinar si es posible su excarcelación o su traslado a instalaciones que ofrezcan un mejor entorno, especialmente para aquellos que requieren asistencia constante debido a problemas de salud o movilidad.
El coronel Alfredo Miranda, director del penal, informó que se están realizando evaluaciones individuales de estos internos, poniendo énfasis en su estado de salud. En este momento, el interno más longevo tiene 75 años.
Las alternativas que se están considerando incluyen la posibilidad de trasladar a estos reos a asilos u otros centros que garanticen condiciones dignas y adecuadas para su cuidado. Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo mayor por reducir el hacinamiento dentro de la cárcel.
Desde la implementación de la ley de indulto, más de 150 reclusos han recobrado su libertad en San Roque, lo que ha permitido liberar espacio en el penal. Miranda también mencionó un caso en particular: un recluso sordomudo que no podía comunicarse en lenguaje de señas.
El director destacó que se están implementando medidas adicionales para facilitar la salida de los internos, como el sistema de Registro de Medidas Alternativas (ROMA), que permite a los jueces otorgar detenciones domiciliarias mediante el uso de tecnología, evitando la necesidad de vigilancia policial constante.
Miranda también resaltó el enfoque en la educación y capacitación de los internos, indicando que cerca del 80% de los reclusos están involucrados en estudios o actividades formativas. Algunos han finalizado carreras como Agronomía y Derecho, así como terminaciones de bachillerato y otros programas de formación.
A juicio del director, estos logros, junto con la disciplina y los programas de reinserción, han posicionado a San Roque como un penal modelo en el país. Las iniciativas de formación y las medidas alternativas son vistas como herramientas clave para reducir la población carcelaria y facilitar la reinserción de quienes recuperan su libertad.