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Sociedad

Una carta para los jóvenes de Sucre

El padrecito reflexiona sobre su labor y la conexión con los adolescentes a lo largo de los años.

Ingrid Miranda · 21 Ago 2026 · 2 min de lectura

Queridos jóvenes: Me disculpo por no poder mantener esta columna con la frecuencia que desearía. Mis responsabilidades pastorales, que incluyen la atención a hogares de acogida y el trabajo con menores en situación de calle, me han mantenido bastante ocupado. Cada sábado, me encuentro con niños y adolescentes en el centro histórico y colaboro en el Comedor Solidario ‘San Cristóbal’, donde servimos almuerzos a cerca de doscientas personas.

Agradezco a la Dirección del Sedeges y al Colegio San Cristóbal por confiar en nuestro equipo de voluntarios. La labor que realizamos es fundamental para ayudar a quienes más lo necesitan.

Hoy me dirijo a vosotros, jóvenes del Bicentenario, porque desde el inicio de esta columna en 2006, habéis sido mi inspiración. Recuerdo mis primeros días en el Centro de Formación Integral Rural VERA, en Cortijo de Yotala, donde comenzaron las ideas que más tarde se convirtieron en estos escritos.

Siento la necesidad de disculparme por los artículos que no he podido publicar y las experiencias que no he compartido. Siempre he querido que vosotros, los destinatarios de mis escritos, podáis conectar con mis vivencias, ya sea en la Plaza 25 de Mayo o en las aulas de vuestros colegios.

También quiero recordar a vuestros educadores y a todos aquellos que, de alguna manera, están comprometidos en guiaros y apoyaros. Espero que mis experiencias hayan sido útiles para ellos, así como para vosotros.

Al revisar mis artículos anteriores, me doy cuenta de que muchos de ellos reflejan realidades que siguen vigentes. Temas como la importancia de la conexión humana, el impacto de la fantasía en nuestras vidas y cuestiones sociales que nos interpelan siguen siendo relevantes hoy.

Queridos jóvenes, a pesar de los desafíos que enfrentamos, quiero enviarles un fuerte abrazo. Sigamos adelante, trabajando juntos por un futuro mejor.