El futuro del Estado de excepción, en manos de las protestas
El ministro Fernando Aramayo advierte que podría extenderse el Estado de excepción si continúan las amenazas de bloqueos en el país.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, se pronunció este miércoles acerca de la posibilidad de ampliar el Estado de excepción vigente en Bolivia. Según Aramayo, si persisten las amenazas de protestas y bloqueos, sería necesario considerar su extensión.
"El Estado de excepción está en pleno funcionamiento y, de no cesar estas acciones que atentan contra el Estado de derecho, debemos evaluar una ampliación", declaró el ministro, resaltando la importancia de mantener el orden y la estabilidad.
Aramayo también hizo hincapié en que existen grupos que buscan desestabilizar la democracia, aunque subrayó que la protesta no se criminaliza y que se respetan los derechos humanos. La medida fue implementada como respuesta a la situación política actual.
Desde el 20 de junio, el Estado de excepción ha sido clave para garantizar el suministro de combustibles y alimentos. Aramayo calificó la situación actual como un "terrorismo político" y "narcoterrorismo contra el Estado".
Este Estado de excepción tiene una duración de 90 días, lo que significa que finalizaría el 18 de septiembre. Varios sectores ya han anunciado movilizaciones para entonces, especialmente en oposición al Decreto Supremo 5676, que elimina subsidios a grandes consumidores de combustible.
La discusión se intensifica mientras el país se prepara para un posible incremento en las tensiones sociales relacionadas con la falta de combustible y la reciente normativa gubernamental.