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Sucre Click
Cultura

Esteban Prudencio y el legado olvidado de un viaje colonial

En una charla con Sucre Click, el cineasta tarijeño revela cómo su documental 'Turín, 1898' explora la historia de indígenas chiriguanos llevados a Europa, y el silencio que rodea ese episodio en la actualidad.

Valeria Padilla · 28 Ago 2026 · 3 min de lectura

Esteban Prudencio, nacido en Tarija en 1992, presenta su obra más reciente, 'Turín, 1898', un documental que se estrenó el 25 de agosto en el Centro Eclesial de Documentación (CED) del Museo Franciscano de Tarija y que posteriormente fue exhibido en Macharetí, una comunidad guaraní en el Chaco. En esta producción, explora un pasaje menos conocido de la historia boliviana, centrándose en el viaje de cinco chiriguanos que asistieron a la Exposición Misional de Turín en 1898, en medio de la influencia de la figura del fraile franciscano Giannecchini.

Prudencio ha trabajado en la intersección de las culturas andinas y chaqueñas, desarrollando proyectos como 'borde chiriguano' y ahora este documental, el cual se basa en un archivo franciscano que incluye textos y manuscritos del propio Giannecchini. Desde que recibió financiamiento en marzo de este año, comenzó a grabar en mayo y junio, después de años de investigación previa.

El proceso creativo y la búsqueda de memoria.

A través del libro 'Historia natural, etnografía, geografía, lingüística del Chaco boliviano', Prudencio se adentró en los estudios de la historiadora Isabelle Combès, quien ha realizado un exhaustivo trabajo sobre las tierras bajas de Bolivia. Ella fue clave en la clasificación del archivo franciscano de Tarija, dándole acceso a documentos que revelan más sobre el contexto y las circunstancias del viaje a Turín.

El documental también se apoya en la revelación de una carta de 1920, que menciona a una mujer llamada María Gatti, quien afirma haber viajado a Europa con Giannecchini, lo que resulta ser una de las pocas constancias escritas sobre esa experiencia desde la perspectiva indígena. Sin embargo, el enfoque principal de Prudencio es explorar cómo se ha olvidado este episodio en la memoria colectiva de las comunidades chiriguanas.

El cineasta reflexiona sobre la figura de Giannecchini, un misionero que, a pesar de su prejuicio hacia los indígenas, logró realizar observaciones detalladas sobre la cultura chiriguana. Sin embargo, Prudencio se cuestiona la forma en que se construye la memoria a partir de estos archivos, reconociendo que el poder de nombrar y preservar los relatos a menudo está en manos de quienes los documentan, dejando fuera la voz y experiencia de los pueblos originarios.

Al indagar en el Chaco actual, Prudencio se da cuenta de que la memoria de ese viaje a Turín no forma parte del imaginario colectivo de las comunidades. En contraste, la figura de Apiaguaiki Tumpa, líder de la resistencia chiriguana, es recordada con más fervor. Para Prudencio, la historia de los cinco indígenas chiriguanos que viajaron a Europa es casi un episodio anecdótico, una historia menor en comparación con las luchas y resistencia de su gente.

A través de 'Turín, 1898', Prudencio no busca ofrecer respuestas definitivas, sino más bien invita a reexaminar esta historia y a considerar qué aspectos emergen al ser llevados nuevamente a la luz, tanto en el contexto del archivo como en la vida de los descendientes de aquellos que fueron exhibidos como curiosidades en el viejo continente.