Casi el 70% de niños en centros de acogida en Chuquisaca no se reintegra a sus familias
La mayoría de los menores en centros de acogida de Sucre tiene vínculos familiares, pero quedan atrapados en un sistema lento que impide su regreso a casa.
En Chuquisaca, el 70% de los 428 niños y adolescentes que residen en centros de acogida tienen algún familiar, pero no están regresando a sus hogares. Aldeas Infantiles SOS señala que la falta de actualización de informes y el seguimiento de los casos obstaculizan el proceso de reintegro y la permanencia de los menores en estos centros.
Ninoska Uribe, quien es gerente operativa de Aldeas Infantiles SOS en Sucre, comentó que están trabajando con el Tribunal Departamental de Justicia para reformar el sistema de cuidado infantil. El objetivo es que los menores crezcan en un ambiente familiar protector, ya sea con sus padres, familiares cercanos o, cuando sea necesario, con familias sustitutas.
Uribe destacó que el último informe de la Defensoría del Pueblo indica que, de los 428 menores en centros de acogida, alrededor del 70% tiene un referente familiar. Sin embargo, estos niños no están siendo reintegrados a sus hogares.
Aldeas Infantiles SOS está colaborando con el Tribunal de Justicia, el Sedeges y las Defensorías de la Niñez para revisar cada caso y encontrar alternativas que permitan a los menores regresar a sus familias. Uribe enfatizó la importancia de que los niños no permanezcan en los centros más allá del tiempo necesario.
La representante de Aldeas Infantiles SOS expresó su preocupación por el tiempo que los menores pasan en estos centros, que puede ser de al menos siete años. La meta debería ser que los niños permanezcan solo el tiempo indispensable para resolver su situación familiar.
No queremos que los niños cumplan 18 años sin una red familiar, eso los deja en una situación de alta vulnerabilidad.
Uribe finalizó advirtiendo que algunos jóvenes que egresan de estos centros no tienen estudios ni habilidades técnicas, lo que dificulta su adaptación a la vida adulta.
La situación es crítica, ya que hay un número considerable de menores que, al cumplir 18 años, no cuentan con el soporte familiar necesario, lo cual puede llevarlos a enfrentar serios desafíos en su vida.