¿Qué implicará un adelanto electoral en 2027?
El futuro político de Bolivia se encuentra en un limbo, con la posibilidad de elecciones anticipadas que dependerán de múltiples factores e intereses en juego.
Rodrigo Paz Pereira se mantiene en el gobierno gracias al temor hacia Edmand Lara y el rechazo hacia Evo Morales, pero sin implementar reformas, poco cambiará la situación actual. La idea de un referéndum que podría acelerar el proceso electoral está cobrando fuerza.
La Constitución actual no permite un mecanismo directo para censurar al presidente o acortar su mandato, aunque en el pasado se han dado situaciones donde esto ha sido posible, aunque con graves consecuencias. Algunos analistas sugieren que podría haber un acuerdo político en la Asamblea Plurinacional que permita adelantar elecciones, lo que abriría la puerta a que Paz se postule nuevamente.
Por otro lado, el revocatorio de mandato sería posible recién en 2028, pero se pueden convocar referendos que afecten el destino político de todos los involucrados, incluyendo al propio Paz y Lara. Esto parece estar detrás de la propuesta de reforma constitucional apoyada por algunos sectores, aunque no hay un liderazgo claro en esta iniciativa.
El plan se basa en que Paz debe asumir la responsabilidad de desmantelar lo que muchos llaman la 'Constitución masista', y si no tiene éxito, podría verse obligado a renunciar. Sin embargo, se presentan dudas sobre si una reforma compleja logrará el apoyo popular en un referéndum, sobre todo con la situación económica complicada que enfrenta el país.
Sin tomar decisiones drásticas y con la ausencia de su principal asesor, Paz ha decidido extender el Estado de Excepción por 90 días, una medida que busca asegurar la implementación del acuerdo con el FMI sin contratiempos. Esta decisión podría retrasar el referéndum constitucional hasta el segundo trimestre de 2027, donde se discutiría también la posibilidad de un revocatorio para el Vicepresidente Lara.
El panorama político para las próximas elecciones se encuentra fragmentado. Morales se sigue posicionando como el único con derecho a competir, mientras que otras voces como Andrónico Rodríguez han perdido protagonismo. En la oposición, Jaime Dunn se ha posicionado como un posible candidato, mientras que Tuto Quiroga podría intentarlo nuevamente, usando la campaña 'era con Tuto' para criticar a Paz.
A nivel regional, hay figuras con ambiciones políticas, aunque el ritmo acelerado del ciclo electoral podría beneficiar a algunos menos conocidos. La falta de nuevos líderes en la izquierda y en la derecha complica aún más la situación, ya que la posibilidad de surgir nuevas caras políticas en el corto plazo parece remota.
Con todo este contexto, la pregunta persiste: si se convocan elecciones anticipadas, ¿quién será el próximo en asumir el poder? La incertidumbre continúa reinando en el horizonte político boliviano.