Revendedores de puestos en la Entrada de la Virgen de Guadalupe en la mira
La Alcaldía de Sucre revela que un grupo organizado de revendedores utiliza a adultos mayores para adquirir puestos para la festividad, mientras se implementan medidas para frenar la especulación.
En la Villa Bolivariana, durante los operativos de venta de puestos para la Entrada de la Virgen de Guadalupe, la alcaldesa de Sucre, Fátima Tardío, denunció la existencia de un "clan de revendedores" que se dedica a comprar espacios para luego revenderlos a precios exagerados.
Tardío aseguró que más de la mitad de los compradores de puestos son revendedores y destacó que la Municipalidad ha logrado limitar la especulación, evitando que los precios se disparen.
Durante la venta, se observó a numerosos adultos mayores, muchos de ellos con discapacidades o problemas de salud, que portaban anotaciones sobre los puestos a comprar. A pesar de que el Gobierno municipal ofrecía espacios gratuitos, muchos se negaron a aceptarlos, indicando que eran enviados por sus familias a comprar los puestos.
"Lamentablemente hay un clan de revendedores en Sucre, pero hemos conseguido impedir que se revendan a precios exorbitantes".
Algunos adultos mayores expresaron su angustia y miedo por regresar sin los puestos que les habían solicitado, incluso hubo quienes reaccionaron con violencia ante la oferta de espacios gratuitos.
La alcaldesa también mencionó que se detectó el uso de menores para adquirir puestos, aunque esta situación fue controlada gracias a la intervención de la Defensoría de la Niñez. Sin embargo, el uso de adultos mayores complicó la posibilidad de sancionar a los revendedores, ya que las compras estaban a nombre de estos.
A pesar de las dificultades, la Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco) logró identificar a algunos revendedores, quienes enfrentarán sanciones. Aquellos que sean hallados revendiendo espacios a precios elevados no podrán acceder a la compra de puestos durante los próximos cinco años.
Durante las acciones de control, se confiscó un total de 28 tickets de puestos que se ofrecían a precios que iban de Bs 400 a Bs 1.200, en contraste con el precio original que estaba fijado en Bs 120.