Cinco sectores se oponen a la extensión del estado de excepción y amenazan con movilizaciones
Diversos grupos sociales, incluyendo la CSUTCB y transportistas, se declaran en estado de emergencia ante la decisión del gobierno de extender el estado de excepción por 90 días más.
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), perteneciente al ala evista, ha manifestado su rechazo a la ampliación del estado de excepción mediante el Decreto Supremo 5707, declarando que se encuentran en "estado de emergencia y movilización permanente".
El sector campesino advierte que esta extensión podría intensificar la "criminalización de la protesta social" y exige la anulación del mencionado decreto. Su postura se verá reforzada en un ampliado nacional que se llevará a cabo el 26 de septiembre en Lauca Ñ.
Víctor Tarqui, dirigente de la Confederación de Choferes, calificó la extensión del estado de excepción como un "fracaso", señalando que durante su implementación no se han resuelto problemas económicos críticos, como la cotización del dólar.
El Congreso Nacional del Transporte Libre de Bolivia también se opuso a la ampliación y solicitó la derogación del Decreto Supremo 5676, que incrementó el precio del diésel. Este sector ha dado un plazo de 48 horas al gobierno para responder a sus demandas antes de iniciar movilizaciones.
Por otro lado, la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto ha expresado su firme rechazo a cualquier intento de prórroga del estado de excepción, instando a la unidad de los sectores sociales para programar "medidas de protesta y movilizaciones masivas".
Asimismo, el magisterio urbano de La Paz se ha manifestado en contra de la prolongación del estado de excepción y las políticas económicas del gobierno, anunciando que continuarán con las protestas si la medida se extiende, a la vez que reclaman más recursos para la educación pública.
Finalmente, desde la Cámara Hotelera de Cochabamba se argumentó que el estado de excepción no es una solución viable y hicieron un llamado a evitar bloqueos que perjudiquen la circulación y el turismo, promoviendo una convivencia pacífica sin medidas de presión.