Gobierno mantiene el decreto del diésel: no hay vuelta atrás
El Ejecutivo sostiene que eliminar la subvención al diésel no mejorará la situación de abastecimiento, y alerta sobre sus efectos en la economía nacional.
El Gobierno de Bolivia ha decidido no abrogar el Decreto Supremo 5716, que elimina la subvención al diésel, a pesar de las presiones de diferentes sectores que reclaman esta medida ante el incremento de precios y el aumento del costo de vida que ha ocasionado el carburante al ser ajustado a los precios internacionales.
José Luis Gálvez, vocero de la presidencia, explicó que revocar esta norma no aumentaría la disponibilidad de diésel en el país y que la población seguiría enfrentando problemas de desabastecimiento. Resaltó que mantener la subvención es insostenible para la economía boliviana.
Gálvez advirtió que si no se levanta la subvención, el país enfrentaría serias consecuencias: "Si no tenemos diésel, no hay producción, y sin producción no hay economía, ni alimentos", expresó durante una entrevista en Correo Play.
El vocero también apuntó que la crisis actual de combustible es consecuencia de los altos precios internacionales y de una gestión deficiente de la industria hidrocarburífera en administraciones anteriores. La falta de recursos ha llevado a esta situación complicada.
"No hay nadie que tenga una tienda de barrio y que compre un producto caro para venderlo barato y decir que es saludable", expresó Gálvez para ilustrar la situación.