Transporte boliviano se moviliza contra el Decreto 5716 por el alza del diésel
Los transportistas han decidido realizar un paro nacional en respuesta al Decreto 5716 del gobierno, que elimina la subvención al diésel, afectando gravemente a su sector.
El transporte en Bolivia se alista para una protesta nacional en Santa Cruz, donde se discutió la estrategia a seguir tras la implementación del Decreto 5716, que modifica la subvención sobre el diésel. Los dirigentes del sector han expresado su descontento y han resuelto llevar a cabo un paro nacional.
Durante el ampliado, un representante de la Confederación Nacional de Choferes señaló: "Estamos sorprendidos por la arrogancia del gobierno al promulgar el Decreto 5716, que perjudica a la población y nos enfrenta entre nosotros". La decisión de parar se debe a la necesidad de protestar de manera contundente contra esta medida.
Los transportistas han acordado rechazar este decreto y solicitar su abrogación. Como parte de las acciones, el lunes de la próxima semana se detendrán todos los servicios de transporte a nivel nacional durante 24 horas, afectando el transporte urbano, interprovincial, interdepartamental y la carga internacional.
"Buscamos que el gobierno entienda la importancia del transporte nacional y respete nuestras demandas", afirmaron los representantes del sector. De no recibir respuestas satisfactorias, podrían intensificar las protestas, incluso llegar a un paro indefinido.
Los transportistas también pidieron disculpas a la ciudadanía por las molestias que causará la paralización de servicios, argumentando que es una medida necesaria para que sus voces sean escuchadas.
Por otro lado, el excandidato a la gobernación de Santa Cruz, Otto Ritter, subió un video a sus redes donde compara el precio del diésel en Brasil y Bolivia, señalando que en la frontera brasileña el precio es de 6,69 reales, equivalente a 15 bolivianos, lo que resulta más barato que en Bolivia, además de ser de mejor calidad.
Ritter destacó además que, a diferencia de Bolivia, en Brasil no se hacen largas filas para abastecerse de combustible, lo que evidencia la situación complicada que enfrenta el sector en el país.
"En Bolivia, además de hacer cola, pagamos caro por un diésel de mala calidad".