Saltar al contenido
Sucre Click
Cultura

Biakuya: el primer sake artesanal de Bolivia surge en Tarija

Un biotecnólogo tarijeño rinde homenaje a su madre japonesa y a sus vivencias en Rusia al crear un sake que combina culturas y sabores únicos.

Ingrid Miranda · 25 Sep 2026 · 3 min de lectura

Javier Aramayo, un biotecnólogo de Tarija, ha dado vida al primer sake artesanal de Bolivia, como un tributo a Etsuko Katsukira, una mujer japonesa que lo acogió durante su época de estudiante en Japón. Su pasión por recordar a esta persona especial lo llevó a explorar la tradición de elaboración del amakuchi, un sake dulce que se produce en Japón con técnicas ancestrales.

La inspiración de Aramayo no solo proviene de su experiencia en Japón, sino también de sus recuerdos en San Petersburgo, donde quedó impresionado por las noches blancas. Este fenómeno natural le sirvió de base para nombrar su bebida: Biakuya, que significa 'noche blanca'. Así, el sake refleja su vida, uniendo dos culturas distintas en un producto único de su valle.

La Bodega Sin Rumbo, fundada en 2018, no se estableció en solitario. Aramayo contó con la colaboración de Willy Clavel, un amigo que ya elaboraba vermú y gin. Juntos comenzaron a producir el sake de manera artesanal, pero la creciente demanda los llevó a incrementar su capacidad de producción a tanques de 500 y 600 litros.

Uno de los mayores retos que enfrenta Aramayo es la obtención del koji, un hongo esencial en la elaboración del sake que en Japón es exclusivo para productores autorizados. Gracias a su formación como biotecnólogo, ha logrado optimizar su uso, y ha comenzado a experimentar incorporando miel del Chaco para mejorar la fermentación, lo que le da un toque más local al producto.

Para lograr que el sake se adapte al paladar tarijeño, Aramayo ha añadido un toque de esencia de frambuesa, ya que el aroma del sake puro no siempre es del agrado de todos. Recomienda disfrutarlo frío, a temperatura ambiente o tibio, en copas pequeñas que realcen sus aromas florales y su dulzura equilibrada, ideal para acompañar platos picantes o chanfaina.

El Biakuya ya está disponible en dos establecimientos de Tarija y uno en La Paz, y Aramayo tiene planes de expandirse a Santa Cruz. Además, en noviembre lanzará un nuevo destilado que incluirá una especia local. En su etiquetado, se puede ver una bicicleta, simbolizando que el sake se disfruta mejor en compañía y siempre avanza en armonía.

"El sake de arroz se toma de dos en dos, pero siempre avanza en armonía".

El sueño de Aramayo es que algún día su sake tarijeño pueda ser brindado en Japón, cerrando así el círculo entre sus raíces y las tradiciones que lo han influenciado.