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Política

Desapariciones y movimientos en el tablero político boliviano

Las recientes decisiones del presidente reavivan debates sobre la política económica y la institucionalidad en Bolivia, mientras figuras clave como Evo Morales y Nilton Condori toman protagonismo.

Valeria Padilla · 27 Sep 2026 · 3 min de lectura

El viaje del presidente a la ONU ha provocado una serie de discusiones y contradicciones sobre la dirección económica del país. Tras la aprobación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el gobierno decidió implementar un incremento en el precio del diésel, coincidiendo con la extensión del Estado de Excepción. Esta jugada, que incluyó una breve aparición en la ONU, generó descontento en el sector del transporte, que rápidamente alzó la voz ante la situación.

Los alcaldes han comenzado a actuar para evitar un aumento desmedido en las tarifas urbanas, mientras el gobierno, por medio de la FAM, busca ajustar presupuestos y deudas. La mayoría de las municipalidades han alcanzado acuerdos temporales que oscilan entre 0,50 y un boliviano. Esta táctica de negociación con las alcaldías ha mostrado una estrategia de negación y un manejo flexible de precios, aunque el transporte sigue siendo un tema complicado.

La repercusión del regreso del presidente ha sido significativa. Entre declaraciones llamativas y polémicas, como la de "soy producto del TikTok", se destacan sus gestos con líderes internacionales, lo que ha acentuado la atención global sobre Bolivia. Mientras el gobierno enfrenta críticas, la clase media empieza a cuestionar la dirección que están tomando las decisiones del Ejecutivo.

Por primera vez, se ha puesto en tela de juicio el decreto 5515, que permitió a Paz Pereira salir del país sin entregar el bastón de mando a Edmand Lara. A medida que Lara gana apoyo en Santa Cruz, figuras como el fiscal general han exigido el respeto a la Constitución, que estipula que debe haber una entrega formal del mando en caso de ausencia temporal.

En el contexto de una posible segunda fase de movilización, tres voces han comenzado a destacar en el debate público. Claudia Herbas y Rolando Pacheco, de Alianza Popular, han expresado su rechazo a las recientes medidas del gobierno, aunque su impacto es limitado. Por otra parte, el vicepresidente Edmand Lara ha hecho un llamado de atención institucional al respecto, mientras que el senador Nilton Condori, expulsado de su bancada, ha ganado notoriedad en redes sociales por sus discursos enérgicos.

Evo Morales, por su parte, ha convocado a un ampliado en Lauca Eñe, donde Condori presentó propuestas concretas, abogando por la unidad y un cambio en la ideología del nuevo MAS, que buscaría dejar atrás el enfoque socialista. Morales, al aceptar el protagonismo de Condori, ha generado incertidumbre sobre la dirección futura del partido y su respuesta ante el aumento del diésel, planteando un plazo de acción para el 3 de octubre.

El futuro de la movilización social dependerá de la capacidad de la población indígena y de la sociedad civil para reaccionar ante las nuevas medidas. La presión está sobre los líderes políticos para que efectúen cambios que realmente beneficien a la población, en un contexto donde ya hay quienes buscan aprovechar la situación actual a su favor.

En resumen, Bolivia se enfrenta a cambios significativos en su panorama político y económico, con actores que buscan influir en el rumbo del país en un escenario cada vez más tenso y dinámico.