Proponen ajustar el precio de la gasolina al internacional para frenar escasez
Ante las largas filas en las gasolineras de Sucre, Cainco Chuquisaca sugiere revisar el precio subvencionado de la gasolina, argumentando que esto podría ayudar a combatir la reventa y el contrabando.
La Cámara Nacional de Comercio de Chuquisaca ha propuesto considerar la idea de ajustar el precio de la gasolina al nivel internacional como una posible solución al problema de escasez y las irregularidades en su distribución. Esta sugerencia se presenta en el contexto de operativos que han detectado abusos en la venta de combustible en Sucre y otras áreas.
Las interminables filas que se observan para abastecerse de gasolina han reabierto el debate sobre la subvención estatal. Según Cainco Chuquisaca, la diferencia entre los precios internos y los internacionales ha causado que muchas personas recurran a la reventa y el contrabando, incentivando prácticas ilegales en el sector.
Esta propuesta se presenta en un momento crítico, ya que el suministro de gasolina es irregular en varias regiones, y las autoridades están reforzando los controles sobre los vehículos que realizan carguíos frecuentes. Cainco destaca que la situación es similar a lo ocurrido con el diésel, cuya eliminación de subvención resultó en la desaparición de largas filas.
"Ni en las peores épocas donde estuvimos sin gasolina había las colas tan extensas como las que tenemos en este momento"
El gerente de Cainco, Omar Orellana, enfatizó que esta situación está perjudicando la actividad económica, ya que las empresas que dependen de vehículos a gasolina están perdiendo horas valiosas en las estaciones de servicio, lo que afecta su productividad.
Los controles han revelado que muchos vehículos que operan con GNV han estado comprando gasolina con frecuencia, lo que genera sospechas de acopio y reventa. Este fin de semana, se identificaron cerca de 20 vehículos en Sucre con estas prácticas irregulares, lo que llevó a las autoridades a actuar bloqueando sus placas en el sistema.
En Santa Cruz, se han reportado denuncias de que hasta un 40% de la gasolina está siendo desviada a mercados informales, donde se revende a precios mucho más altos que el oficial. Aunque estas afirmaciones aún carecen de respaldo en datos oficiales, la preocupación por el contrabando y la reventa sigue creciendo.