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Política

Polémica económica: gobierno y FMI en la mira

El gobierno intenta desviar la atención de la controversia en la Fiscalía con el enfoque en la economía, mientras Doria Medina critica la corrupción en el entorno de Paz.

Valeria Padilla · 7 Oct 2026 · 2 min de lectura

El gobierno boliviano se encuentra en una encrucijada tras la reciente intervención en la Fiscalía. Para evitar más críticas, se está enfocando en asuntos económicos, donde el Viceministro de Tesoro y Crédito Público, Oscar Navarro, ha hecho declaraciones sobre los subsidios a la gasolina y los ajustes salariales, justo cuando el país celebraba el primer desembolso del FMI de 211,3 millones de dólares.

Navarro, parte de una generación de economistas que se formó bajo el neoliberalismo, ha sorprendido con sus comentarios sobre el financiamiento del Fondo Monetario Internacional. En ocasiones anteriores, ha señalado que el desembolso ayudaría al gobierno a cubrir sueldos y aguinaldos, lo cual ha sido interpretado como una falta de respeto a los lineamientos del FMI.

Reajustes salariales y subsidios en discusión

Ayer, durante una conferencia, Navarro discutió la necesidad de un ajuste salarial en relación con la inflación, que actualmente es del 5,8%. Sin embargo, el FMI ha establecido que se deben tomar medidas para reducir los gastos de salarios en el sector público, lo que complica cualquier intento de incrementar sueldos en este contexto.

En medio de esta situación, Armando Urioste, el nuevo Fiscal General, enfrenta desafíos en su gestión. Ayer, realizó una conferencia donde reiteró lemas del presidente Rodrigo Paz y mencionó la necesidad de recibir apoyo internacional para evaluar sistemas, lo que genera dudas sobre su independencia.

Por otro lado, el exministro José Luis Lupo, quien dejó su cargo en medio de tensiones políticas, decidió no asumir su puesto como embajador en la OEA. Esta decisión ha sido criticada por Doria Medina, quien denuncia la desorganización y corrupción en el gobierno, argumentando que el control está en manos de un grupo que no se quiere abrir a cambios.