Avances del 50/50 entre el gobierno y gobernaciones son casi nulos
El secretario de Finanzas de Tarija, Fernando Romero, revela que el cumplimiento del acuerdo 50/50 apenas alcanza el 5%, criticando la falta de acción del gobierno.
Fernando Romero, secretario de Finanzas y Planificación del Gobierno Autónomo Departamental de Tarija (GADT), afirmó que el progreso en relación al acuerdo del 50/50 es prácticamente inexistente. Según sus declaraciones, el avance no llega al 5%.
Romero lamentó que la situación se haya convertido en un "juego político", donde los compromisos asumidos por el gobierno el 5 de agosto parecen no tener un impacto real. Mencionó que solo se ha emitido un Decreto de readecuación financiera que, hasta ahora, no ha producido cambios significativos.
El funcionario destacó que, si bien se llevó a cabo una acción de estímulo fiscal la semana anterior, esta fue resultado de la presión ejercida por gobernadores y asambleístas nacionales, y no de una iniciativa del gobierno. Esto permitió que el bono de vacunación y otros beneficios se incluyan como parte de las responsabilidades del Tesoro General de la Nación (TGN).
En cuanto a los pocos avances reportados, Romero mencionó que la reciente transferencia de la responsabilidad de los títulos de bachiller al Ministerio de Educación no representa una mejora sustancial. Aun así, resaltó que este cambio no implica un aumento considerable de los recursos disponibles.
Romero subrayó que, a partir de los acuerdos del 5 de agosto, es evidente que no se ha logrado cumplir con lo pactado, y que el gobierno presenta una imagen de cumplimiento que no responde a las necesidades urgentes de los departamentos, como la reprogramación de deudas y la devolución del 12% del IDH.
Por último, el secretario de Finanzas indicó que la gobernación de Tarija, junto a otras regiones, ha solicitado un 15% de coparticipación tributaria, pero este tema no fue siquiera discutido en la reunión del lunes, lo que refleja, en su opinión, la falta de voluntad política por parte del gobierno para abandonar el centralismo.