Consejos para minimizar residuos de plaguicidas en verduras
Tras el hallazgo de plaguicidas en hortalizas de Cochabamba, se aconseja lavar y pelar alimentos. Un estudio revela la gravedad del problema.
Un reciente estudio realizado por la ONG Ciudadanía ha revelado la presencia preocupante de residuos de plaguicidas en verduras vendidas en mercados de Cochabamba. En este análisis, se encontraron productos que superan los límites máximos establecidos por las normativas tanto nacionales como internacionales.
La investigación, que se llevó a cabo entre julio y agosto de 2026, abarcó 109 muestras de diversas hortalizas, incluyendo papa, tomate, cebolla, lechuga y más. Las muestras fueron enviadas a un laboratorio en Perú para su análisis.
Los resultados mostraron la presencia de 46 tipos distintos de plaguicidas, de los cuales 31 están catalogados como altamente peligrosos por la red PAN Internacional. Esta situación ha generado alertas sobre la seguridad alimentaria.
Recomendaciones para el consumidor
- Lavar las frutas y verduras bajo agua de chorro.
- Frotar la superficie de los alimentos para eliminar los residuos.
- Pelar los alimentos cuando sea posible, especialmente tomates y algunas frutas.
- Dejar reposar los alimentos un tiempo antes de consumirlos para reducir el impacto de los plaguicidas.
- Conocer el origen y las características de la producción de los alimentos.
María Cristina Omonte, investigadora de Ciudadanía y coordinadora del proyecto EcoProductores, enfatizó que el objetivo del estudio no es alarmar, sino mostrar la problemática para que las autoridades refuercen los controles en el uso de plaguicidas. Omonte destacó la importancia del Senasag en la fiscalización de estos productos.
Omonte también mencionó que muchos productores son víctimas de un sistema que no les ofrece el apoyo técnico necesario. Sin un acompañamiento estatal adecuado, los productores confían en asesorías de vendedores que no son expertos en el tema.
La ONG reclama que se implemente un mejor control y soporte técnico para los pequeños productores, además de una mayor transparencia sobre la calidad de los alimentos que llegan a los mercados, buscando así garantizar la seguridad alimentaria en el país.