Chuquisaca enfrenta alarmante aumento de diagnósticos tardíos de VIH
En 2026, el departamento reporta 110 casos de VIH, con más del 20% diagnosticados en etapas avanzadas, superando el estándar internacional.
Durante el presente año, Chuquisaca ha notificado un total de 110 casos de VIH, según datos proporcionados por José Armando Sandoval, encargado del programa del Servicio Departamental de Salud (Sedes). La preocupación principal radica en que más del 20% de estos diagnósticos se realizan tarde, cuando los pacientes ya han llegado a la fase de sida.
Esta cifra de diagnósticos tardíos se mantiene similar a la de 2025, que alcanzó el 25%, y es más del doble del límite recomendado por la comunidad internacional para América Latina y el Caribe, que no debería superar el 10%. Un diagnóstico tardío, definido como un recuento de menos de 200 linfocitos CD4 o la presencia de enfermedades indicativas del sida, conlleva altos riesgos para la salud, incluyendo una tasa de letalidad del 50% en el primer año post-detección.
El Sedes también advirtió que la meseta epidemiológica en Chuquisaca ha mantenido una tasa de entre 120 y 134 casos anuales en los últimos años. Sin embargo, el aumento en los casos diagnosticados en etapas avanzadas sugiere la posibilidad de una "epidemia oculta" en la región.
El impacto de esta situación es alarmante, ya que la mayoría de los casos se concentra en la población joven, con un 61,8% de los afectados entre los 15 y 29 años. Además, se ha registrado que la incidencia es tres veces mayor en hombres comparado con mujeres, y aproximadamente el 40% de los casos notificados en 2025 correspondieron a la comunidad gay y bisexual.
Ante esta situación, las autoridades de salud han decidido reforzar las estrategias de prevención y vigilancia epidemiológica, ofreciendo pruebas rápidas gratuitas. Se recomienda que todas las personas sexualmente activas se realicen pruebas al menos cada dos años para detectar la infección en su fase asintomática, donde el tratamiento antirretroviral tiene más efectividad.
Virginia Hiliquita, representante de la Red Nacional de Personas Viviendo con VIH y sida en Bolivia (RedBol), destacó que el estigma y la discriminación siguen siendo las principales barreras para que las personas busquen atención médica y mantengan su tratamiento. Aunque la Ley 3729 garantiza el acceso gratuito a medicamentos antirretrovirales, aún existen desafíos relacionados con el transporte y los costos para los pacientes que deben viajar desde áreas rurales.
Hiliquita, quien vive con VIH desde hace 22 años y se encuentra en tratamiento exitoso, subrayó que una persona con carga viral indetectable no puede transmitir el virus. Desde 1984, Bolivia ha contabilizado cerca de 48.000 casos de VIH, con más del 60% de los afectados entre los 14 y 34 años. Además, destacó que Chuquisaca ha implementado estrategias locales efectivas de prevención que pueden y deben ser replicadas en otras partes del país.