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Cultura

Festi Rock trae la cultura alternativa al Royal Obrero

El icónico club de San Roque se transformó en el epicentro del Festi Rock, un evento que reunió música, arte y freestyle, celebrando la cultura juvenil tarijeña.

Mónica Arancibia · 23 Oct 2026 · 3 min de lectura

El Festi Rock se apoderó del Royal Obrero, un club emblemático del barrio San Roque, fundado por trabajadores en 1918. El evento, que se llevó a cabo el sábado 10 de octubre, ofreció desde la tarde hasta la medianoche una vibrante mezcla de bandas locales, exposiciones de arte, tatuadores y competencias de freestyle, convirtiendo el lugar en un verdadero punto de encuentro cultural.

Ubicado en la calle Corrado entre Sucre y Daniel Campos, el Royal Obrero tiene más de un siglo de historia. Desde su creación, ha sido un espacio clave para el deporte y, ahora, se reimagina como un escenario para la cultura alternativa, albergando a una juventud que busca expresarse más allá de lo tradicional.

Un festival de múltiples expresiones

El evento no solo se limitó a la música. En la entrada del club, se instaló una feria artística con cerca de veinte propuestas, incluyendo ilustración y diseño, donde participaron creativos como Torri Collage y Calíope Diseño. También se llevó a cabo la Final Regional de Freestyle, que reunió a competidores destacados de la escena local, y cuatro tatuadores ofrecieron sus servicios en vivo, haciendo de la jornada un festín de creatividad.

A partir de las 21:30, el escenario cobró vida con las actuaciones de diez bandas, incluyendo a Flojera Masiva y Gato Voltaje. Cada grupo trajo consigo un estilo único, reflejando las diversas emociones y experiencias de la juventud del valle.

Rescatando la esencia cultural

La movida musical en Tarija ha sido forjada en espacios que no siempre han sido reconocidos, y este festival representa una oportunidad para que el Royal Obrero, un recinto con historia, vuelva a ser un refugio para los artistas emergentes. Según un vocalista local, "en Tarija no hay incentivos", lo que hace que la iniciativa de abrir este club a la cultura y el arte sea crucial para el desarrollo de la escena musical tarijeña.

Aunque el festival tuvo sus complicaciones, la afluencia de personas de todas las edades refleja un deseo de comunidad y expresión auténtica, donde muchos comparten historias personales de lucha y resistencia. En un contexto donde la hipocresía a menudo prevalece, eventos como este brindan un espacio para la verdadera conexión entre individuos que buscan un sentido de pertenencia.

El Royal Obrero se enfrenta a desafíos económicos, pero la decisión de su directorio de abrir sus puertas a eventos como el Festi Rock es un paso audaz que podría revitalizar su legado. Desde sus inicios en 1918, el club ha sido un lugar de encuentro para aquellos que buscan un espacio propio, y hoy, una nueva generación lo utiliza como plataforma para sus talentos artísticos y creativos.