Bolivia enfrenta una caída del PIB y un aumento inflacionario histórico
En 2025, el Producto Interno Bruto de Bolivia se contrajo un 1,58% mientras que la inflación alcanzó un alarmante 20,40%, según un informe del IBCE.
En 2025, Bolivia registró una disminución de su Producto Interno Bruto (PIB) real del 1,58%, junto con un marcado incremento en la inflación que llegó al 20,40%. Esta información se refleja en el último boletín del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), que utiliza datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Banco Central de Bolivia (BCB).
La economía boliviana había mostrado un crecimiento del 10,03% en 2021, recuperándose de una caída del -12,72% en 2020 a causa de la pandemia. Sin embargo, desde entonces, el crecimiento ha ido disminuyendo progresivamente. Las cifras de los años posteriores indican un 3,75% en 2022, un 2,52% en 2023, un -1,12% en 2024, y finalmente el -1,58% en 2025.
El valor nominal del PIB también ha experimentado cambios, pasando de 40.581 millones de dólares en 2018 a una proyección de 46.967 millones de dólares para 2024. En cuanto a la composición de la economía, entre 2005 y 2024, el peso de la administración pública ha crecido al 17,61% y el sector agropecuario ha llegado al 13,70%. Por otro lado, el sector hidrocarburos ha visto reducida su participación del 6,38% al 2,59%.
Mientras la economía se desacelera, la inflación ha mostrado un aumento significativo. Tras mantenerse por debajo del 3,2% anual entre 2018 y 2023, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) escaló a 9,97% en 2024 y alcanzó el 20,40% en 2025. Hasta junio de 2026, la inflación acumulada del año se posiciona en un 4,82%.
Este escenario económico plantea importantes retos para Bolivia en términos de estabilidad financiera y crecimiento, lo que dificulta la labor de la administración pública y los sectores productivos.