Claves para trabajar en equipos internacionales
El trabajo remoto ha transformado las oportunidades laborales, haciendo que las competencias interculturales sean esenciales para los profesionales de hoy.
Colaborar con colegas de otros países ya no es exclusivo de quienes emigran o forman parte de grandes empresas. Con el auge del trabajo remoto y las plataformas digitales, muchos profesionales pueden interactuar diariamente con personas de diversas nacionalidades. En este contexto, las habilidades interculturales se vuelven cruciales para el éxito laboral.
Iván Menacho, asesor de Movilidad Estudiantil de Unifranz en La Paz, destaca que la internacionalización ofrece a los estudiantes la posibilidad de conocer distintas culturas y de autogestionarse, lo que es vital para adaptarse a un entorno profesional exigente. Las experiencias internacionales fomentan la adquisición de competencias que son fundamentales en el mercado laboral actual.
No solo se trata de dominar un segundo idioma; las habilidades necesarias incluyen la capacidad de comunicarse, colaborar y adaptarse a diversas situaciones. Asimismo, es importante entender que distintas culturas pueden interpretar las mismas palabras de maneras diferentes, lo que resalta la necesidad de una comunicación intercultural efectiva.
El Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial indica que se prevé que el 39% de las habilidades laborales cambiarán hacia 2030. Entre las competencias que ganarán relevancia se encuentran el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad y diversas habilidades tecnológicas.
La experiencia internacional no solo se adquiere viajando. Las universidades pueden crear espacios para que estudiantes de diferentes países colaboren en proyectos y compartan sus conocimientos. Menacho explica que este enfoque permite a los estudiantes aprender sobre otros contextos sin necesidad de salir de su país.
Unifranz, por ejemplo, ha implementado actividades como aulas COIL, donde estudiantes de varios países trabajan en conjunto. Esto no solo enriquece el aprendizaje académico, sino que también desarrolla habilidades prácticas como la autogestión y el trabajo en equipo, esenciales para el entorno laboral globalizado.
A medida que las fronteras se desdibujan en el ámbito laboral, se vuelve indispensable para los nuevos profesionales ser capaces de colaborar con personas de diversas culturas. La formación universitaria debe adaptarse a esta realidad, preparando a los estudiantes no solo para ejercer una carrera, sino también para ser parte de un mundo laboral cada vez más interconectado.