Cochabamba: un trópico lleno de contrastes entre producción y criminalidad
El trópico cochabambino destaca por su potencial agrícola y turístico, pero también vive una dura realidad marcada por la violencia y la falta de control policial.
El trópico de Cochabamba es conocido por su capacidad productiva y turística, pero al mismo tiempo enfrenta serios problemas de inseguridad, incluyendo delitos graves como el sicariato. A pesar de las dificultades, Evo Morales transita por la zona sin mayores inconvenientes, lo que evidencia una situación de impunidad.
A pesar de contar con dos órdenes de aprehensión, Morales se mueve libremente en la región, donde incluso algunos policías lo saludan, lo que genera dudas sobre la autoridad del Estado en el área. Alejandro Basto, comandante de la Policía en Cochabamba, enfatizó la obligación de cumplir con las órdenes judiciales, aunque en la práctica esto no se está llevando a cabo.
La situación del narcotráfico en el trópico ha evolucionado; ahora no solo se dedica a la producción, sino también al acopio y transporte de drogas. La Policía admite tener presencia en la zona, aunque su capacidad es limitada, lo que dificulta el control efectivo de estas actividades.
La exfiscal antidrogas, Faridy Arnez, subraya que es esencial investigar a fondo el financiamiento detrás del narcotráfico. Pregunta sobre quiénes son los que sostienen este negocio ilegal, sugiriendo que solo desmantelar fábricas no es suficiente para erradicar el problema.
El tráfico de vehículos indocumentados también es un gran problema en la región. Desde la Dirección de Prevención para el Robo de Vehículos (Diprove) se reconoce la existencia de autos robados tanto a nivel nacional como internacional, aunque enfrentan limitaciones para actuar.
Adicionalmente, existen denuncias sobre la venta ilegal de combustible en el trópico, donde se comercializan diésel y gasolina sin regulaciones. Esta actividad es visible incluso en las avenidas principales, lo que refleja la falta de control del Estado.
La violencia también se ha incrementado; en lo que va de 2026 se han reportado al menos ocho asesinatos. La Policía planea intervenciones, pero la situación sigue siendo crítica y podría desbordarse en cualquier momento.
El gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, rechazó las afirmaciones de que el trópico es una zona sin ley, defendiendo la presencia policial y afirmando que el Estado está presente en la región. Sin embargo, la percepción de inseguridad persiste.
Pese a los desafíos, el trópico también es un importante centro de producción agrícola. Rolando Morales, presidente de la Cámara Agropecuaria, destacó que la región es líder en la producción de frutas, aunque los bloqueos han causado pérdidas significativas en la agricultura.