Conflicto laboral en Sedes Chuquisaca por cambios de personal
Los trabajadores del Servicio Departamental de Salud de Chuquisaca protestan por decisiones administrativas que consideran injustas y exigen el respeto a sus derechos laborales.
La tensión entre los trabajadores del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Chuquisaca y la administración de Recursos Humanos ha escalado, ya que los sindicalistas acusan al jefe de Recursos Humanos, Julio César Uribe, de actuar de forma "prepotente" y de ignorar las normas que protegen a los empleados.
El principal reclamo de los trabajadores se basa en los movimientos de personal y la desvinculación de empleados. Walter Quispe, líder del sindicato de Sedes Central, afirmó que estos cambios se llevaron a cabo sin el debido consenso, como lo indica la normativa del sector, lo que llevó a los empleados a realizar asambleas y emitir un voto resolutivo exigiendo la destitución de Uribe.
Los sindicatos también criticaron la desvinculación de una trabajadora con aproximadamente 20 años de servicio, argumentando que no existen antecedentes disciplinarios que respalden su despido. Aseguran que no hay memorándums de amonestación, y que, por el contrario, la trabajadora tenía evaluaciones positivas.
Los representantes sindicales mencionan que, según el Decreto Supremo 28909, cualquier despido debe estar precedido por un proceso administrativo, por lo que consideran que las acciones tomadas son una violación a sus derechos laborales. Aseguran que los cambios de personal están influenciados por intereses políticos y que se está desplazando a funcionarios con gran experiencia.
El viernes pasado, los empleados instalaron una vigilia frente al edificio central del Sedes. Aunque Uribe calificó esta acción como un "paro ilegal", los trabajadores aclararon que no se trataba de una huelga, sino de una manifestación pacífica. La atención al público en las oficinas está siendo afectada, según la dirección del Sedes.
En respuesta a las acusaciones, Uribe destacó que tiene en curso seis casos relacionados con desvinculaciones y rotaciones, además de mencionar presuntos casos de corrupción que serán discutidos en una reunión programada con el gobernador y otros sindicatos. Aseguró que la reestructuración busca redistribuir personal hacia los centros de salud donde hay mayor demanda.
Uribe también reveló que ha encontrado alrededor de 200 casos de presuntas incompatibilidades entre funcionarios, incluyendo 64 casos donde dirigentes sindicales tendrían familiares en la institución. Además, se mencionaron irregularidades en salarios, donde algunos trabajadores recibirían más de 10.000 bolivianos sin que sus funciones lo justifiquen.
Finalmente, se convocó a una reunión para el día de hoy entre las autoridades del Sedes, la Central Obrera Departamental y los líderes sindicales, donde se buscará encontrar una solución a este conflicto que enfrenta dos visiones opuestas sobre la gestión del personal en el sector salud.