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Economía

Crisis de combustible: el Gobierno afirma que no es por falta de dinero

Las largas filas por diésel y gasolina siguen en todo el país. El gobierno asegura que el problema no es financiero, sino logístico y por la subvención.

Valeria Padilla · 13 Ago 2026 · 2 min de lectura

Desde hace meses, el desabastecimiento de diésel se ha agudizado, y recientemente, las filas para cargar gasolina han comenzado a hacerse notar en diversas estaciones del eje central. Este jueves, cientos de conductores aguardaban durante horas para llenar sus tanques, evidenciando la creciente crisis de suministro.

Las autoridades han ofrecido diversas versiones sobre este problema. Inicialmente, se señaló que los bloqueos de 53 días entre mayo y junio habían afectado la importación y distribución de combustibles.

Sin embargo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, rechazó la idea de que la situación se deba a una falta de recursos. Según él, las reservas actuales son de aproximadamente 600 millones de dólares, lo que indica que la crisis no es financiera.

Espinoza explicó que la problemática se basa en múltiples factores logísticos y organizativos, lo que ha llevado a la intervención del ministro de Hidrocarburos y del presidente de YPFB. "No es solo un asunto logístico; necesitamos cambios significativos en la institución para resolver esta situación", comentó el ministro.

Por otro lado, resaltó que la subvención se ha convertido en un incentivo para prácticas como el contrabando y la reventa, lo que complica aún más el panorama. "Estamos ante un gran caldo de cultivo que ha llevado al desabastecimiento de combustible", añadió.

La situación ha llevado a varios sectores, incluidos productores y transportistas, a declararse en estado de emergencia debido a la dificultad de acceder a diésel y gasolina. Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), sugirió que la única solución viable es eliminar la subvención de manera urgente.

Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz se encontraba en el Gran Chaco, donde expresó su preocupación por la situación y pidió disculpas por la lentitud en la solución de estos problemas. "El combustible es un dolor en el pecho; debemos luchar contra esas mafias que están detrás de esta crisis", concluyó.