Crisis humanitaria en Afganistán: la ONU hace un llamado urgente
La situación en Afganistán se torna crítica debido a múltiples crisis que afectan a millones de familias, amenazando su supervivencia y bienestar.
Las crisis climáticas recurrentes, el incremento de la deuda y la falta de empleo están presionando fuertemente a las familias afganas, que luchan por salir adelante en un contexto de desesperación.
Olga Cherevko, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, señaló que la población está "agotada" debido a la pobreza y el hambre, exacerbadas por desastres naturales y el aumento de la deuda.
Tras recorrer diversas regiones como Bamiyán, Herat y Nuristán, Cherevko describió un país afectado por crisis interrelacionadas que provocan inseguridad alimentaria, desastres, desplazamientos y una disminución de la asistencia humanitaria.
El mes pasado, Nuristán sufrió inundaciones devastadoras, donde muchas familias perdieron a sus seres queridos y sus hogares. A pesar de la pronta respuesta de los trabajadores humanitarios, muchas personas ya estaban en situación precaria antes de estos eventos.
- 1710 millones de dólares solicitados por la ONU para asistencia humanitaria en 2026.
- 17,5 millones de personas que necesitan ayuda en distritos críticos.
- 26% de la financiación necesaria recibida hasta ahora.
La desnutrición es un problema alarmante en Afganistán. Actualmente, alrededor de 14 millones de afganos enfrentan hambre aguda, y el Programa Mundial de Alimentos advierte que solo uno de cada nueve recibe ayuda alimentaria adecuada.
Además, las restricciones impuestas a las mujeres y niñas agravan la crisis humanitaria, limitando su participación en la vida pública y su acceso a la educación y al trabajo, lo que a su vez impacta en la recuperación del país.
Desde 2023, unos seis millones de afganos han sido forzados a abandonar el país debido a la violencia, lo que añade presión sobre la economía ya frágil de Afganistán, donde las oportunidades laborales son escasas.
Cherevko enfatizó que la ayuda humanitaria no es suficiente para resolver estos desafíos y urgió a invertir en soluciones sostenibles, como empleo y educación, para que el pueblo afgano pueda tener una mejor calidad de vida a largo plazo.