El alcoholismo en adolescentes se convierte en un problema alarmante en Sucre
El consumo de alcohol entre los adolescentes de Sucre ha escalado a niveles preocupantes, transformándose en una de las principales preocupaciones en salud pública de la región. Cada vez más jóvenes inician su relación con las bebidas alcohólicas a edades muy tempranas, influenciados por la permisividad de sus familias, la presión social y la normalización del consumo, lo que puede derivar en el alcoholismo, una de las enfermedades más devastadoras.
Detrás de la supuesta diversión de salir de fiesta con amigos se oculta un problema grave que afecta el desarrollo físico, emocional y neurológico de una generación que ya enfrenta el alcoholismo desde los 12 años. En la capital chuquisaqueña, la situación es alarmante, con diagnósticos realizados por la Alcaldía y el Instituto Politécnico Tomás Katari (IPTK) que indican que entre el 46% y el 50% de adolescentes de entre 12 y 18 años consumen alcohol de manera regular.
El inicio del consumo se ha anticipado a una edad promedio entre los 13 y 14 años, cuando el cerebro de los adolescentes aún está en desarrollo. Investigaciones de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca (USFX) destacan que las principales motivaciones para beber son la búsqueda de aceptación social, el deseo de evadir problemas familiares y la presión del grupo.
Otro factor preocupante son las fiestas clandestinas, que se organizan a través de redes sociales y permiten el acceso a bebidas alcohólicas, muchas veces adulteradas, a menores sin ningún control. La normalización del consumo de alcohol en celebraciones familiares y festividades locales contribuye a que muchas familias no vean con malos ojos el inicio de sus hijos en el consumo de alcohol.
Los efectos son devastadores: el rendimiento escolar se ve afectado, y existe un vínculo directo entre el consumo de alcohol, el bajo desempeño académico y la deserción escolar. Además, el consumo excesivo impacta negativamente en la salud mental y física de los adolescentes, aumentando los riesgos de ansiedad, depresión y problemas de memoria, además de estar asociado con embarazos no deseados y actos de violencia.
Con la pandemia, el consumo de alcohol entre los jóvenes ha aumentado cerca de un 10%, según estudios locales. Las causas de este fenómeno son múltiples, destacándose la desatención familiar, la influencia de amigos y el fácil acceso a las bebidas alcohólicas. La realidad en Sucre es un llamado urgente a la acción para abordar este problema que afecta a una generación entera.