El FMI inyecta 1.900 millones a Bolivia y demanda un ajuste fiscal en tres años
El financiamiento del FMI busca estabilizar la economía boliviana, pero exige un compromiso para eliminar el déficit fiscal en un plazo de tres años.
El apoyo financiero de 1.900 millones de dólares que otorgará el Fondo Monetario Internacional (FMI) es crucial para Bolivia, ya que ayudará a fortalecer las Reservas Internacionales y a generar confianza en la economía del país. Sin embargo, este préstamo viene acompañado de la obligación de implementar ajustes fiscales significativos durante los próximos tres años.
Gustavo Machicado, del Departamento de Economía de la Universidad Católica Boliviana, y Juan Carlos Núñez, director de Fundación Jubileo, abordaron el tema en el programa "Detrás de los números / La mañana en directo" de ERBOL, donde destacaron que el financiamiento tiene como objetivo principal mitigar la escasez de divisas y hacer frente a la crisis fiscal y monetaria que atraviesa el país.
Desafíos económicos por delante
El principal reto para el Gobierno será lograr un ajuste fiscal que reduzca el déficit primario a cero en el plazo establecido. Esto requerirá disminuir el gasto público, optimizar la eficiencia del aparato estatal y recortar subsidios, especialmente los relacionados con los combustibles. Además, los expertos enfatizaron la importancia de fortalecer la protección social y establecer un registro efectivo para identificar a la población vulnerable.
Durante el análisis, se mencionó también la situación de la deuda pública en Bolivia, que se aproxima al 47% del PIB si solo se considera la deuda externa. Al incluir la deuda interna, el total supera el 100% del PIB, lo que complica aún más la situación. Los especialistas subrayaron la necesidad de evaluar tanto los plazos como las tasas de interés de esta deuda.
Machicado y Núñez coincidieron en que este financiamiento del FMI no solucionará la crisis por sí solo, y señalaron que la cantidad otorgada es limitada. Sin embargo, puede facilitar la obtención de recursos adicionales de otros organismos internacionales, con una visión de alcanzar hasta 5.000 millones de dólares.
Por último, los especialistas propusieron la minería como una fuente clave para generar divisas, dado el aumento de los precios internacionales. Aun así, destacaron que esto debe traducirse en mayores ingresos para el Estado a través de nuevas políticas. También se planteó la necesidad de revisar el funcionamiento de las empresas públicas que operan con déficit.
Los panelistas hicieron un llamado a la responsabilidad colectiva y a la creación de consensos necesarios para implementar el ajuste económico. Además, advirtieron que es fundamental aprovechar esta oportunidad para instaurar un cambio fiscal sostenible y mantener la paz social mientras se enfrenta esta crisis de manera unida.