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Economía

El FMI regresa a Bolivia con un acuerdo de 1.900 millones de dólares

Después de más de dos décadas, el Fondo Monetario Internacional vuelve a colaborar con Bolivia, firmando un acuerdo que busca estabilizar la economía en crisis.

Rodolfo Ávila · 3 Ago 2026 · 3 min de lectura

El Gobierno boliviano y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han formalizado un acuerdo para un programa técnico que contempla una inversión de 1.900 millones de dólares. Este acuerdo marca el regreso del FMI al país tras más de 20 años de ausencia, en un contexto donde la administración de Rodrigo Paz intenta implementar reformas para estabilizar la economía.

La situación económica de Bolivia ha sido complicada en los últimos años, con crisis manifestadas en 2023 a través de la escasez de dólares, el desabastecimiento de combustibles y una inflación que alcanzó el 20,40% en 2025. En ese mismo año, el déficit fiscal fue de 12,2% y se reportó un decrecimiento económico del 1,58%.

Uno de los factores que ha contribuido a esta crisis es la disminución en la producción de gas natural, que históricamente ha sido un pilar de la economía del país. En 2014, la producción alcanzó un récord de 61 millones de metros cúbicos diarios, pero se proyecta que para este año apenas llegue a 26 MMmcd.

La nueva administración de Rodrigo Paz, que asumió en noviembre de 2022, ha comenzado a implementar ajustes significativos, como la eliminación de subsidios a los combustibles y un cambio de un régimen cambiario fijo a uno flexible, en un intento de adaptarse a la escasez de divisas.

Aunque se habían visto signos de recuperación económica en los primeros meses del año, incluyendo un superávit fiscal de aproximadamente 0,5% y una balanza comercial positiva de más de 1.300 millones de dólares, el clima de protestas que tuvo lugar entre mayo y junio ha impactado negativamente en la proyección de crecimiento.

Durante su campaña, Paz había manifestado que no era una prioridad acudir al FMI, pero tras asumir la presidencia, se entablaron conversaciones con el organismo, culminando en un acuerdo anunciado el 29 de julio. Este plan tiene una duración de 36 meses y busca restaurar la estabilidad macroeconómica en Bolivia.

Aunque los detalles específicos del acuerdo aún no se han hecho públicos, se ha confirmado que se alinea con el Servicio Ampliado del FMI y está destinado a respaldar las reformas económicas del Gobierno de Paz. El FMI indicó que el programa tiene como objetivos la reconstrucción de reservas internacionales, la reducción de vulnerabilidades fiscales y el impulso de un crecimiento sostenible.

El acuerdo, que debe ser aprobado tanto por el directorio del FMI como por el Legislativo boliviano, contempla un periodo de gracia de cuatro años y tasas de interés que oscilarán entre 4% y 4,5%. Las autoridades han dejado claro que este acuerdo no implica una imposición de medidas, sino un respaldo a su estrategia de reconstrucción económica.

Sin embargo, figuras de la oposición como el exmandatario Jorge Tuto Quiroga y el empresario Samuel Doria Medina han expresado preocupación por el momento del acuerdo y consideran que el monto es insuficiente ante las necesidades del país. Este es el primer acuerdo de este tipo en más de dos décadas, ya que las administraciones previas mantuvieron una relación distante con el FMI por diferencias ideológicas.