El gobierno de Bolivia lanza nueva estrategia contra el narcotráfico
El nuevo plan antidroga 2026-2030 se enfoca en mejorar la inteligencia y la cooperación internacional para frenar el crecimiento de cultivos de coca en el país.
El Gobierno boliviano ha presentado su nueva política antidroga para el periodo 2026-2030, que busca reforzar la inteligencia financiera y criminal, el control de territorios y la colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico.
Marco Antonio Oviedo, ministro de Gobierno, indicó que las organizaciones delictivas están expandiendo sus redes, variando rutas y mercados, y utilizando tecnología avanzada para mover recursos a través de las fronteras.
Ejes estratégicos de la nueva política antidroga
- Inteligencia estratégica y financiera
- Investigación criminal
- Recuperación de activos
- Control de precursores químicos
- Innovación tecnológica
- Justicia e integridad institucional
- Prevención del consumo de drogas
- Tratamiento y rehabilitación
- Desarrollo integral sostenible
La propuesta incluye medidas dirigidas a prevenir el uso de drogas, así como a tratar y reintegrar socialmente a las personas afectadas. También se contempla un manejo responsable de los cultivos de coca.
Oviedo subrayó que la lucha contra el narcotráfico necesita una reacción conjunta entre naciones, dada la naturaleza transnacional de estas organizaciones delictivas. Bolivia busca mejorar el intercambio de información y la cooperación técnica con otros países.
La presentación de esta estrategia ocurre tras el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), que reveló que Bolivia cuenta con 36.400 hectáreas de coca en 2025, un aumento del 7% en comparación con 2024, donde había 34.000 hectáreas.
El mayor incremento se reportó en el Trópico de Cochabamba, donde la superficie cultivada creció de 14.275 a 17.460 hectáreas, lo que equivale a un aumento del 22%. Oviedo enfatizó que estos números representan un reto para el Estado.
"Frente a una amenaza que no reconoce fronteras, Bolivia responde con más Estado, más cooperación y una decisión firme de proteger su futuro".