El Gobierno evalúa reducir más subvenciones en acuerdo con el FMI
El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional podría implicar la eliminación de subsidios en el sector energético, afectando los costos de servicios para hogares y empresas.
La administración de Rodrigo Paz está considerando la posibilidad de recortar otras subvenciones estatales, además de la eliminación del subsidio a los combustibles, como parte de un acuerdo económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este análisis se centra en el sector energético, lo que podría repercutir directamente en los gastos que enfrentan tanto las familias como las empresas.
El acuerdo establece una política de reducción gradual de subvenciones y del gasto público como parte de un ajuste fiscal, con el objetivo de disminuir el déficit fiscal, considerado uno de los problemas económicos más graves de Bolivia. Se proyecta un ajuste fiscal que equivaldría a alrededor del 8,5% del PIB entre 2026 y 2029.
Impacto en los precios de combustibles y otros servicios
En cuanto a los combustibles, el memorando indica que los precios internos se mantendrán durante 2026, pero a partir de enero de 2027 se buscará una recuperación de costos, dejando de lado los recursos para subvencionarlos en el Presupuesto General del Estado de ese año. Sin embargo, la revisión no solo afecta a la gasolina y al diésel.
El plan también sugiere eliminar gradualmente los controles de precios aplicados a varios productos, incluidos alimentos y energía, y propone racionalizar la inversión pública, reducir el gasto estatal y reestructurar empresas públicas que no sean viables financieramente.
El Gobierno asegura que estas medidas son parte de un programa de 36 meses destinado a estabilizar las finanzas públicas. El acuerdo con el FMI incluye un financiamiento cercano a los $us 1.900 millones, y se espera que facilite recursos adicionales de entidades como el BID y la CAF.
La preocupación radica en cómo afectarán estas decisiones a la población. Mientras el Gobierno intenta reducir el peso de las subvenciones, la eliminación o disminución de estos apoyos podría trasladar más costos de energía y otros servicios a los consumidores y empresas bolivianas.
En resumen, el acuerdo con el FMI no solo se limita a los combustibles, sino que la revisión de otras subvenciones podría representar un nuevo desafío económico que impactará en el bolsillo de los bolivianos.