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Política

El Gobierno impulsa la explotación de Tariquía para asegurar la energía

El presidente Rodrigo Paz Pereira señaló que el pozo Domo Osso X3 podría garantizar la producción de electricidad durante 15 años. La eliminación de subsidios a combustibles se aproxima.

Valeria Padilla · 12 Sep 2026 · 3 min de lectura

En medio de una crisis política que afecta al Gobierno, el presidente Rodrigo Paz Pereira ha destacado la importancia del pozo Domo Osso X3, afirmando que su explotación podría ser clave para asegurar el suministro eléctrico en el país por los próximos 15 años. La situación económica se complica, especialmente con el aumento del precio del petróleo, que ha alcanzado los 100 dólares por barril.

A medida que se aproxima el fin de los subsidios a los combustibles, el barril de petróleo WTI ha cerrado en su nivel más alto desde hace un tiempo. Aunque se había esperado un diálogo en Irán por el estrecho de Ormuz, los recientes conflictos en Yemen han complicado aún más la situación. Esto ha llevado a una reducción en las reservas estratégicas a nivel global, lo que genera preocupación en Bolivia.

La legislación nacional ha cambiado, permitiendo a las refinerías importar petróleo crudo para procesarlo en el país y comercializar sus derivados tanto a nivel interno como internacional. Esta medida incluye una exención del Impuesto Especial a los Hidrocarburos hasta 2030, pero los precios de los combustibles producidos a partir de crudo importado se ajustarán a los valores del mercado.

El Gobierno ha fijado su atención en dos áreas estratégicas para aumentar la producción de gas y petróleo: Mayaya, al norte de La Paz, y el campo Domo Osso, que se encuentra en la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía. En el pasado, Mayaya ha sido utilizado como herramienta política sin que se concretaran las promesas de desarrollo.

La obsesión por Tariquía ha persistido a lo largo de los años, a pesar de las paralizaciones en los trabajos debido a temores electorales. En enero, el Gobierno reanudó las operaciones, pero las acciones aún no han avanzado como se esperaba. Durante una reciente cumbre, Paz reiteró que la explotación de este pozo podría ser la solución para los desafíos energéticos de Bolivia.

El pozo en Tarija sobre el que se está generando un impedimento debería resolver el problema de electricidad en Bolivia para los próximos 15 o 20 años.

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó sobre la identificación de grupos de corrupción dentro de YPFB que desvían combustible destinado al pueblo. Según él, estas "mafias" están compuestas por funcionarios y dueños de estaciones de servicio que perjudican a los bolivianos.

El Gobierno se encuentra a 58 días de cumplir un año en funciones, lo que aumenta la presión para que cumpla con sus promesas y enfrente los desafíos económicos y políticos actuales.