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Sociedad

Estudiantes universitarios llegan con déficit de habilidades básicas, según The Economist

Valeria Padilla · 29 Jul 2026 · 3 min de lectura

Un nuevo informe de The Economist, basado en estadísticas de la OCDE, ha revelado que cada vez más estudiantes llegan a las universidades sin las competencias fundamentales necesarias para triunfar académicamente.

Este problema no solo afecta a las instituciones educativas menos reconocidas, sino que también se presenta en universidades prestigiosas como Harvard y la Universidad de California, donde los docentes han notado que muchos alumnos ingresan con serias deficiencias en lectura y matemáticas. Esta situación lleva a los profesores a tener que repasar contenido que se esperaba que los estudiantes ya dominaran.

Los datos indican que en los países más desarrollados que forman parte de la OCDE, alrededor del 8% de los universitarios tiene habilidades de lectura comparables a las de un niño de diez años. En matemáticas, los resultados son igualmente preocupantes, reflejando un desempeño deficiente en un gran porcentaje de la población estudiantil.

La crisis de habilidades se ha vuelto más aguda en la última década, con un aumento notable de estudiantes que evidencian carencias graves en alfabetización. En Estados Unidos, más de 1.800 profesores de la Universidad de California firmaron una carta abierta alertando que el 70% de los estudiantes de primer año no cumplen con los conocimientos básicos de bachillerato, lo que representa una situación alarmante.

Además, el número de alumnos con dificultades matemáticas severas ha aumentado casi treinta veces en solo cinco años en algunas instituciones, cuestionando la calidad de la educación previa recibida.

En Harvard, los docentes han tenido que adaptar su metodología y acortar los textos de lectura, ya que los estudiantes actuales tienen dificultades para completar un libro o entender prosa compleja, a diferencia de hace una década. Este deterioro se ha visto agravado por la caída en el hábito de lectura por placer, que pasó del 60% en los años 90 al 37% en la actualidad.

Aunque la pandemia de Covid-19 y el cierre de escuelas durante aproximadamente 20 semanas han tenido un impacto negativo en esta situación, los expertos apuntan que el problema ya estaba presente antes de 2020. Entre las causas se encuentran el uso excesivo de dispositivos electrónicos y redes sociales, así como un cambio cultural que favorece contenidos breves en lugar de textos más largos y complejos.

Las universidades, lejos de ser meras observadoras, también han contribuido a esta crisis. La inflación de calificaciones y la eliminación de exámenes estandarizados como el SAT han llevado a una pérdida de rigor en el sistema educativo. Por ejemplo, en Yale, el 79% de las calificaciones otorgadas en el ciclo 2022-23 fueron A o A-, lo que afecta la percepción de excelencia académica.

Finalmente, la aparición de la Inteligencia Artificial ha facilitado un aumento del fraude académico, ocultando las verdaderas carencias de los estudiantes. Se estima que el 94% de los universitarios en el Reino Unido utiliza IA para sus tareas, lo que ha incrementado las calificaciones sobresalientes en asignaturas donde estas herramientas son eficaces, como la escritura y la programación. Este panorama plantea el riesgo de que las instituciones educativas dejen de exigir habilidades básicas, cediendo ante un modelo de población cada vez más poco formada.