Evo Morales sigue en el ojo del huracán: dos órdenes de captura sin efecto
A pesar de las órdenes de aprehensión en su contra, Evo Morales se mantiene en libertad, desafiando a la justicia desde su bastión en el Trópico de Cochabamba.
Evo Morales, ex presidente de Bolivia, enfrenta serios cargos que incluyen trata y tráfico de personas, así como terrorismo y alzamiento armado. Sin embargo, las órdenes de captura emitidas en su contra no han podido ser cumplidas, debido a la falta de condiciones adecuadas para evitar enfrentamientos con sus seguidores en la región central del país.
Desde finales de 2024, Morales se encuentra en la zona cocalera del Trópico de Cochabamba, donde ha adoptado una postura crítica frente a los gobiernos de Luis Arce y Rodrigo Paz. Este último, quien cumple nueve meses en el poder, ha sido objeto de las críticas de Morales, quien ha instado a sus seguidores a mantener bloqueos en las vías.
La situación legal de Morales se ha agravado desde que en septiembre de 2024, la Fiscalía de Tarija inició una investigación en su contra por trata agravada de personas, relacionada con una supuesta relación con una menor durante su mandato en 2016. En octubre de 2025, se presentó una acusación formal y en mayo de este año, el ex mandatario fue declarado en rebeldía, lo que llevó a la emisión de una segunda orden de captura que aún no se ha hecho efectiva.
Además, Morales enfrenta otro proceso judicial vinculado a los conflictos sociales de mayo y junio de 2024, en los que se solicitaron la renuncia de Paz. Estos enfrentamientos dejaron un saldo trágico de 16 fallecidos, la mayoría por falta de atención médica debido a los bloqueos, y pérdidas económicas que ascienden a 3.000 millones de dólares.
La semana pasada, la Fiscalía lanzó una nueva orden de captura contra él por cargos de terrorismo y alzamiento contra la seguridad del Estado, a raíz de denuncias presentadas por líderes cívicos de Santa Cruz. A pesar de esto, Morales ha negado cualquier involucramiento en las manifestaciones y ha señalado que el gobierno busca desestabilizarlo con estas acciones.
Las autoridades han expresado que la ejecución de las órdenes de captura requiere condiciones que impidan un posible enfrentamiento con los seguidores de Morales, quienes han establecido círculos de seguridad y realizan vigilias en su apoyo. En ocasiones pasadas, la Policía se ha retirado de la zona ante las amenazas de estos grupos.
Recientemente, Morales compartió un video en sus redes sociales donde interactúa con policías en un control, lo que provocó que el Ministerio de Gobierno abriera un proceso disciplinario contra los agentes por no seguir las resoluciones pertinentes. A pesar de las órdenes de captura, el comandante de la Policía, Mirko Sokol, indicó que la captura de Morales no representa una prioridad, mientras que el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que detenerlo es una tarea esencial.