Familias en Tarija ajustan sus compras para enfrentar la crisis económica
La situación económica ha llevado a muchas familias en Tarija a modificar sus hábitos de consumo, comprando menos y buscando alternativas más económicas para maximizar su presupuesto.
El panorama de las compras familiares en Tarija ha cambiado drásticamente. Cada vez son más las familias que enfrentan la inestabilidad de los precios, lo que les obliga a ser más estratégicas al momento de hacer sus compras. Así, en lugar de adquirir los mismos productos en las mismas cantidades, ahora deben decidir qué llevar, qué dejar y qué sustituir.
Consumidores en Tarija han notado que, en el último año, han reducido la cantidad de carne, arroz, lácteos y huevos que compran. Marcia, una de las entrevistadas, recuerda que antes podía comprar varios kilos de carne para usar en varias comidas, pero actualmente solo adquiere un kilo y busca extenderlo lo máximo posible.
Asimismo, Claudia, quien depende de trabajos temporales, ha notado un cambio en sus hábitos de compra desde hace aproximadamente dos años. Al enfrentarse a precios en constante aumento, ha comenzado a comparar y reemplazar productos. La reducción en la compra de lácteos y huevos es notable, y muchas cenas familiares han sido eliminadas debido a la falta de presupuesto.
Los comerciantes también han percibido este cambio en el comportamiento de los consumidores. María, vendedora de carne, menciona que ya no hay compradores que pidan grandes cantidades de un solo corte, sino que ahora buscan precios y compran cantidades menores. Esta tendencia se observa también en el pollo, donde algunos consumidores prefieren esperar a que los precios bajen antes de realizar una compra.
Los precios de los alimentos en Tarija han experimentado variaciones significativas. Por ejemplo, el pollo que llegó a costar hasta Bs 30 el kilo en 2025, cayó a Bs 15 en principio de 2026. Sin embargo, otros productos se mantienen altos, como la carne de res que se encuentra entre Bs 70 y Bs 74 el kilo y el arroz que se vende a Bs 620 el quintal.
La situación actual refleja cómo el incremento de precios no solo impacta en el costo de los productos, sino también en la calidad y cantidad de la alimentación familiar. La Defensoría del Pueblo ya había señalado que esta tendencia podría afectar la nutrición de hogares de bajos ingresos, haciendo más difícil para las familias adaptarse a la situación.
Así, en medio de esta crisis, las familias en Tarija han encontrado formas de adaptarse, optando por comprar menos, comparar precios y postergar compras. El impacto de la economía se mide ahora no solo en precios, sino también en el tamaño de la bolsa que cada hogar puede llevar a casa.