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Sociedad

Fatiga crónica: un desafío de salud que trasciende el cansancio habitual

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una condición compleja que afecta gravemente la vida de quienes lo sufren, involucrando factores físicos y emocionales que complican su diagnóstico y tratamiento.

Iver Barrón · 5 Ago 2026 · 3 min de lectura

El cansancio extremo que persiste más allá de lo normal puede ser síntoma de algo más serio que el simple agotamiento. Conocido como Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) o encefalomielitis miálgica, este trastorno afecta a muchas personas, quienes enfrentan no solo la enfermedad, sino también la incomprensión de su entorno.

No hay una única causa identificada para el SFC, pero los expertos sugieren que se trata de un problema multifactorial. Entre los posibles factores se encuentran infecciones previas, alteraciones en el sistema inmunológico, predisposición genética, así como traumas físicos o emocionales que derivan en un deterioro psicológico. Esta complejidad hace que el diagnóstico sea complicado, dejando a los pacientes lidiando con una serie de síntomas que limitan su capacidad cotidiana.

Según el Manual MSD, una de las características más relevantes del síndrome es que la fatiga inexplicable dura al menos seis meses y no mejora con el descanso. A diferencia del cansancio común, cualquier esfuerzo físico o mental puede empeorar la situación, manteniendo a la persona incapacitada por días o semanas.

La doctora Valentina Jordán, psiquiatra y participante del VI Congreso Internacional de Neurociencia de la Universidad Privada Franz Tamayo, señala que el SFC es una enfermedad crónica que puede ser consecuencia de un problema inflamatorio en el sistema nervioso central, ya sea de origen viral o autoinmune. Además, a menudo se presenta junto a otros trastornos, como la depresión, afectando entre el 50% y el 80% de los pacientes.

Los síntomas más comunes del SFC incluyen dolor muscular, fatiga que no se alivia con el sueño, problemas de memoria y mareos. Estos impactos pueden hacer que estudiar, trabajar o socializar se vuelva un desafío monumental. Con la falta de pruebas diagnósticas específicas, muchos pacientes enfrentan dudas sobre la legitimidad de su condición, lo que a su vez potencia la ansiedad y la frustración.

El estrés, aunque no es una causa directa del SFC, puede ser un factor que agrave la situación. La doctora Sirley Miranda, docente de Medicina en Unifranz, explica que el estrés se convierte en un problema cuando se mantiene activo por largo tiempo, afectando la salud física y emocional. Este tipo de estrés puede llevar a síntomas similares a los del SFC, creando un ciclo complicado de manejar.

Sin una cura definitiva para el SFC, el tratamiento se enfoca en el manejo de los síntomas a través de un enfoque multidisciplinario. Esto incluye apoyo médico, psicológico y una atención personalizada que ayude a los pacientes a mejorar su calidad de vida. La Mayo Clinic resalta que el SFC puede ser el resultado de una combinación de factores genéticos, infecciones y traumas, lo que subraya la importancia de un diagnóstico integral para quienes enfrentan esta condición, tan invisible como incapacitante.