Fernando López Zavala: el arquitecto que convierte la investigación en diseño
Fernando López Zavala, un arquitecto de Tarija, combina su pasión por el diseño con un enfoque científico. Su casa es un ejemplo de cómo la arquitectura puede ser un arte basado en la investigación.
En su hogar, que él mismo diseñó y construyó con piedra azul, Fernando López Zavala reflexiona sobre su carrera y sus proyectos. La casa, que no se revela desde la calle, se encuentra en un camino que invita a la exploración. Con una orientación al norte, asegura que esta es la única forma de aprovechar al máximo el sol tarijeño durante todo el año, evitando el calor extremo del verano.
Cada rincón de la vivienda muestra los resultados de un meticuloso análisis. Por ejemplo, calculó el ángulo solar para decidir el retranqueo de los muros y la distancia entre los vidrios y los aleros, garantizando un control perfecto de la luz en cada estación. Espacios como el comedor y el dormitorio están orientados hacia el norte, mientras que la cocina y los baños también disfrutan de la luz solar, demostrando que su metodología se basa en la investigación climática y no en la casualidad.
Originario de una carrera en México y con una maestría en Israel, López Zavala ha dedicado casi dos décadas a trabajar en el ámbito de la inversión social en Bolivia. Ha contribuido a la construcción de escuelas, sistemas de salud y caminos, y actualmente combina su labor de consultor con la docencia en la Universidad Católica Boliviana, sede Tarija.
Recientemente, ha publicado un libro titulado "Investigar para Diseñar y Proyectar Arquitectura", que busca desafiar la noción romántica de la arquitectura como un arte inspirado. En su obra, plantea que esta disciplina debería ser considerada una ciencia del diseño, lo que permitiría establecer un método riguroso para la creación arquitectónica.
Una mirada crítica a la arquitectura y la educación superior
López Zavala critica la formación en arquitectura, señalando que muchas carreras han perdido la esencia del taller de diseño, transformándolo en un ejercicio aislado. Propone volver a su función original, que es abordar problemas reales de la ciudad en lugar de limitaciones teóricas y abstractas. Para él, un buen proyecto académico debería enfocarse en la realidad y no quedarse como una simple maqueta.
Su experiencia más significativa en Tarija fue la remodelación del Concejo Municipal, donde descubrieron paredes de piedra y adobe que revelaban la historia del edificio. Lejos de ocultarlas, el equipo decidió preservarlas, lo que exigió adaptaciones técnicas innovadoras. Esto subraya la importancia de reconocer el trabajo de todos los que contribuyen a la construcción de la ciudad, más allá de la figura del arquitecto.
Finalmente, López Zavala enfatiza que la verdadera esencia de la arquitectura reside en la investigación, el uso adecuado de materiales y el respeto por la memoria colectiva de quienes construyen. En Tarija, como en cualquier lugar, es crucial reconocer y valorar el trabajo de quienes realmente dan forma a las ciudades.