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Economía

FMI ASIGNA $US 1.900 MILLONES Y ALERTAN SOBRE IMPACTO EN COSTOS DE VIDA

El acuerdo entre el Gobierno y el FMI trae consigo preocupaciones sobre cómo las reformas económicas podrían afectar el bolsillo de los bolivianos, sobre todo en relación al precio de los combustibles.

Mónica Arancibia · 6 Sep 2026 · 3 min de lectura

El reciente acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Rodrigo Paz y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reavivado las preocupaciones sobre las posibles consecuencias económicas que podrían impactar a los ciudadanos bolivianos, centrándose especialmente en el aumento de los precios de los combustibles.

Este programa, que destinará cerca de $US 1.900 millones durante un periodo de 36 meses, busca apoyar el plan de reformas propuesto por el Gobierno. Según el FMI, el programa incluirá la consolidación fiscal, la racionalización del gasto, la modernización del régimen cambiario y la eliminación de distorsiones en varios mercados. Además, se prevén medidas de protección social para mitigar el impacto en los sectores más vulnerables.

La inquietud principal gira en torno al costo del combustible. En las últimas semanas, distintos sectores productivos y cívicos han asociado el incremento en el precio del diésel a los compromisos contraídos con el FMI. Esta controversia se intensificó luego de que el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, mencionara que una modificación en el precio del diésel era una "condición" del organismo internacional, aunque luego se retractó de esa afirmación.

Un efecto dominó preocupante

El temor es que un aumento en los precios de los combustibles genere un efecto dominó, conocido como "del surtidor al plato". Si el costo del diésel se eleva, esto puede repercutir en los costos de producción y transporte de alimentos, llevando eventualmente a un alza en los precios que paga la población. Es importante señalar que el FMI no ha ordenado un incremento en el precio de los alimentos, sino que se advierte sobre esta posibilidad como una consecuencia de los ajustes en el sector de carburantes.

La polémica se agrava ya que legisladores han manifestado que el proyecto presentado ante la Asamblea no incluye todos los documentos necesarios ni las metas específicas que se negociaron. También han solicitado acceso a la Carta de Intenciones, el Memorando de Políticas Económicas y las metas fiscales, monetarias y de reservas antes de proceder con la autorización del financiamiento.

Bolivia podría recibir este importante apoyo financiero de $US 1.900 millones, pero la pregunta que comienza a resonar en las calles es: ¿qué tan alto será el costo del ajuste para el ciudadano, al trasladarse del surtidor, al transporte y finalmente al plato?