Gremiales de Tarija en alerta por crisis laboral y económica
La Federación de Gremiales de Tarija exige respuestas a sus demandas en un plazo de 72 horas, amenazando con movilizaciones si no se atienden sus preocupaciones sobre empleo y costos de vida.
La Federación Sindical Única de Trabajadores Gremiales de Tarija se declaró en estado de emergencia debido a la crisis económica que afecta a sus miembros y a la población en general. Este lunes, en una reunión extraordinaria, los gremiales plantearon un ultimátum de 72 horas a las autoridades para abordar sus demandas, que incluyen la creación de empleo y el acceso a créditos.
Cintia Dávila, ejecutiva de la federación, destacó que la situación económica está impactando negativamente en el comercio y en las familias. Entre las preocupaciones mencionadas se encuentran el aumento de los precios de productos y servicios, así como los altos costos de transporte y abastecimiento, que se acentúan tras la eliminación de la subvención al diésel.
Dávila subrayó que su sector no está pidiendo bonos, sino más oportunidades laborales, pues muchos están optando por el comercio informal ante la falta de empleo. Además, el despido de personas de empresas y entidades privadas ha intensificado la competencia entre los gremiales.
Los gremiales también expresaron su rechazo a un posible aumento en las tarifas del transporte público, argumentando que no pueden asumir mayores costos. "Estamos rechazando de manera contundente la subida de los pasajes", afirmó Dávila, quien agregó que la crisis afecta a todos y que los comerciantes apenas logran cubrir sus necesidades básicas diarias.
Como parte de sus demandas, la federación solicita la implementación de programas que generen empleo, tanto temporal como permanente, y que prioricen el fortalecimiento de los ingresos familiares. También exigen apoyo para micro y pequeñas empresas, así como líneas de crédito accesibles para los comerciantes.
La resolución de los gremiales enfatiza la necesidad de medidas económicas y sociales que mitiguen el aumento del costo de vida, además de la eliminación de la renta vitalicia y la reducción del 50% en los salarios de las autoridades estatales, propuestas que buscan contrarrestar la situación crítica actual.
Finalmente, Dávila advirtió que si no obtienen respuestas dentro del plazo establecido, el sector tomará medidas de presión. "Vamos a hacer las movilizaciones correspondientes para hacernos escuchar", concluyó, reafirmando que las demandas están orientadas a mejorar las condiciones de vida de los comerciantes y trabajadores independientes.