Incremento en bloqueos de carreteras: un costo elevado para los más pobres
Un estudio de la UPB revela que los bloqueos en Bolivia se han vuelto más frecuentes y prolongados en los últimos 20 años, afectando severamente a las familias de menores ingresos.
Investigadores del Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Privada Boliviana (CIEE-UPB) han dado a conocer un estudio que muestra un aumento significativo en la frecuencia y duración de los bloqueos de carreteras en el país durante las últimas dos décadas.
El análisis, titulado "The Cost of Disruption: Inflation and Real Income in Bolivia", compara los períodos 2002-2006 con la actualidad, evidenciando que el promedio mensual de días de bloqueo pasó de menos de un día a entre dos y tres en un año típico.
Además, los picos mensuales de bloqueos han aumentado de 1,5 días a entre seis y siete días, y la duración máxima de los bloqueos se ha extendido de 18 a 53 días consecutivos.
Los autores del estudio, Oscar Molina, Carlos Foronda e Ibhar Beramendi, han clasificado los bloqueos como el impuesto más injusto del país, dado que no son aprobados por ningún congreso y su impacto recae principalmente en las familias con menos recursos.
Según los hallazgos, los hogares más vulnerables son hasta 14,54 veces más afectados por la inflación derivada de estos bloqueos, especialmente en productos no procesados como alimentos, que representan cerca del 30% de sus gastos.
Durante las protestas de 53 días entre mayo y junio de 2026, el 10% más pobre de La Paz experimentó una pérdida del 32,04% de su ingreso real, comparado con solo un 3,15% en el sector más acomodado.
Asimismo, la inflación de productos agrícolas en La Paz alcanzó el 68,46%, mientras que en Santa Cruz, los productores sufrieron pérdidas por la imposibilidad de mover sus mercancías.
Los investigadores indican que los bloqueos generan distorsiones en los precios, afectan la economía informal y provocan la cancelación de proyectos de inversión. Recalcan la importancia de repensar estas medidas de presión y buscar formas más efectivas de abordar las demandas sociales.