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La Marea Azul reemplaza a la Galaxia Rosa

Desde 2019, la Marea Azul ha ido ganando protagonismo en América Latina, desafiando el dominio de la Galaxia Rosa, que había prevalecido en la región desde el inicio del siglo XXI.

Valeria Padilla · 16 Ago 2026 · 2 min de lectura

En 2024, Sebastian Grundberger lanzó el libro titulado La Galaxia Rosa, que estudia cómo el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla y sus aliados han estado socavando la democracia en América Latina.

Históricamente, entre 1957 y 1961, varios regímenes autoritarios cayeron en la región, como Rojas Pinilla en Colombia y Batista en Cuba. Estas caídas generaron expectativas de un regreso a la democracia, aunque no todas culminaron con éxito.

La Primera Marea Rosa Latinoamericana se inició en 1959, impulsada por la revolución cubana, y se extendió hasta principios de los 90, cuando la caída del Muro de Berlín dejó a la izquierda guerrillera en una crisis de identidad y recursos.

En 1990, surgió la Segunda Marea Rosa con el Foro de São Paulo, que reunió a partidos de izquierda en varios países, consolidándose con la llegada al poder de líderes como Hugo Chávez y Lula da Silva.

Sin embargo, varios eventos como la derrota electoral de Morales y la crisis económica en Venezuela marcaron el inicio del debilitamiento de la Marea Rosa. La aparición de líderes de centroderecha, como Bukele en El Salvador y Bolsonaro en Brasil, comenzó a transformar el panorama político.

A partir de 2019, la Marea Azul comenzó a tomar fuerza, con una serie de elecciones que llevaron a la llegada al poder de figuras como Abinader en República Dominicana y Milei en Argentina. En este contexto, la influencia de la Galaxia Rosa se ha reducido significativamente.

En la actualidad, Nicaragua y Cuba son los principales bastiones de la Galaxia Rosa, mientras que Brasil se encuentra en un momento electoral crucial con Lula y Bolsonaro disputando el liderazgo. La pregunta que queda es si el futuro será dominado por la Marea Azul o si habrá un nuevo giro hacia la izquierda.

Bolivia, en este contexto regional, enfrenta sus propios desafíos bajo un gobierno que, si bien ha comenzado a implementar cambios, todavía tiene mucho camino por recorrer para lograr una gestión efectiva.