La robótica impulsa habilidades para el futuro laboral
La integración de la robótica en la educación conecta a los estudiantes con las demandas de la industria moderna, potenciando competencias clave para su desarrollo profesional.
La robótica se está convirtiendo en una herramienta esencial para la formación de estudiantes, ya que les permite enfrentar los retos que presenta el sector industrial. Esta disciplina combina elementos de programación, electrónica, física e inteligencia artificial, ayudando a los jóvenes a aplicar la teoría en situaciones reales y adquirir habilidades prácticas.
Erwin Zabaleta, profesor de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), comenta que la robótica complementa el trabajo humano, facilitando tareas en el ámbito de servicios y contribuyendo a una labor más equilibrada y eficiente en el marco de la industria 4.0.
El impacto de la robótica también se refleja en el crecimiento de la industria global. Según el Informe World Robotics 2025 de la Federación Internacional de Robótica (IFR), en 2024 se prevé la instalación de 542,000 robots industriales, cifra que duplica la de hace diez años. A nivel mundial, se estima que el total de robots alcanzará los 4.66 millones, un incremento del 9% respecto a 2023.
La introducción de la robótica en la formación académica no solo se trata de aprender a programar, sino de entender el funcionamiento de las máquinas, su respuesta a los sensores y su capacidad de interactuar con otros sistemas. Este enfoque práctico permite a los estudiantes integrar conocimientos diversos y encontrar soluciones creativas a problemas complejos.
Zabaleta resalta que la robótica colabora con el ser humano, permitiendo que este se enfoque en la toma de decisiones y supervisión. Para ello, es fundamental estudiar diferentes áreas, desde electrónica hasta programación, lo que enriquece la formación de los futuros profesionales.
Además, el aprendizaje práctico en robótica ayuda a desarrollar competencias altamente valoradas en la industria, como el pensamiento sistémico, la resolución de problemas, la creatividad y el trabajo en equipo. Marco Omar Laura, también de Unifranz, destaca la importancia de entender cómo funciona el sistema como un todo, no solo sus partes individuales.
Los estudiantes, al trabajar en proyectos de robótica, aprenden a colaborar, a manejar herramientas digitales y a comprender procesos tecnológicos complejos. Esto les prepara para enfrentarse a los requerimientos de la industria 4.0, donde la automatización y los sistemas inteligentes son fundamentales.
Finalmente, el enfoque práctico en robótica transforma el error en una oportunidad de aprendizaje. En entornos controlados, los estudiantes pueden experimentar, detectar fallas y corregir problemas, generando competencias que facilitarán su inserción en el mercado laboral, especialmente en roles relacionados con la automatización y el control de procesos.