Lula propone reducir la semana laboral a cinco días y resalta la carga sobre las mujeres
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aboga por una jornada laboral de cinco días, destacando la desigualdad que enfrentan las mujeres en el trabajo y el hogar.
Luiz Inácio Lula da Silva, actual presidente de Brasil y candidato a la reelección, se ha manifestado a favor de reducir la semana laboral de seis a cinco días. Según él, el actual formato laboral perjudica especialmente a las mujeres, quienes deben equilibrar sus trabajos con las tareas domésticas.
Durante un evento reciente, Lula criticó el esquema de trabajo de seis días de actividad y uno de descanso (6×1), argumentando que este modelo impide que los trabajadores disfruten de un equilibrio entre su vida profesional y personal. En sus palabras, "la mujer no puede trabajar seis días y descansar uno, porque ese día tiene que limpiar la casa".
El debate sobre la reforma laboral ha cobrado relevancia en Brasil. Distintos sectores políticos y grupos sociales están impulsando iniciativas que buscan disminuir el número de horas laborales semanales sin afectar los salarios de los empleados.
Las afirmaciones de Lula han sido acogidas por quienes defienden que una semana laboral más corta podría mejorar la calidad de vida y la salud mental de los trabajadores, al tiempo que ayudaría a disminuir las desigualdades de género relacionadas con el trabajo no remunerado en los hogares.
No obstante, las declaraciones del presidente brasileño generaron una serie de reacciones en redes sociales, incluyendo críticas de la oposición. Javier Milei, presidente de Argentina, lo tildó de "progresista machirulo", sugiriendo que sus comentarios reflejan una visión tradicional sobre los roles de género.
Críticos de Lula argumentan que su declaración perpetúa estereotipos de género al asumir que las labores del hogar son únicamente responsabilidad de las mujeres, en lugar de promover una corresponsabilidad en las tareas domésticas.