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Sociedad

Microorganismos: el poder oculto en nuestra agricultura

Estos pequeños seres son esenciales para el ecosistema agrícola, ayudando en procesos que van más allá de lo que imaginamos.

Mónica Arancibia · 17 Sep 2026 · 2 min de lectura

La agricultura se basa en muchos procesos que son impulsados por microorganismos, los cuales a menudo pasan desapercibidos. Estos seres incluyen hongos, bacterias, protozoos, algas unicelulares, ácaros y virus. Aunque comúnmente se asocian con problemas de salud en plantas, animales y humanos, como en el caso de enfermedades como la fiebre aftosa o el dengue, la realidad es que la mayoría de ellos son beneficiosos y cruciales para el equilibrio natural.

Los microorganismos juegan un rol fundamental en el reciclaje de nutrientes esenciales como nitrógeno, azufre y fósforo, que son vitales para el desarrollo del suelo y la nutrición de las plantas. Además, muchos organismos, tanto animales como vegetales, dependen de ellos para sobrevivir. Por ejemplo, los rumiantes necesitan los microorganismos en su sistema digestivo para convertir la celulosa de los pastos en proteínas de alta calidad, y algunas plantas establecen simbiosis con bacterias que fijan nitrógeno.

Investigaciones recientes se centran en la búsqueda de bacterias más efectivas para fijar nitrógeno atmosférico, lo que podría beneficiar cultivos como arroz, trigo y maíz, disminuyendo nuestra dependencia del nitrógeno proveniente del petróleo, un recurso cada vez más limitado y costoso.

En el ámbito del control de plagas, se están utilizando hongos, virus y bacterias como aliados naturales para combatir insectos perjudiciales. Un ejemplo destacable es el uso del virus Baculovirus anticarsia, que ha permitido un ahorro de aproximadamente 100 millones de dólares en insecticidas en el control de la lagarta de soya, además de evitar la aplicación de 11 millones de litros de pesticidas.

El mundo de los microorganismos ofrece múltiples oportunidades para mejorar la calidad de los productos agrícolas y contribuir a la reducción de la contaminación ambiental. Aún queda mucho por explorar en este campo, pero estas pequeñas entidades son esenciales para lograr una agricultura más sostenible.