Productores de trigo de Chuquisaca desconfían de ayuda de Emapa
Los agricultores locales cuestionan la reciente medida de Emapa para buscar compradores, argumentando que no resuelve la crisis actual del sector.
La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) se comprometió a ayudar a los productores de trigo de Chuquisaca en la búsqueda de compradores, pero los agricultores no ven esta acción como una solución real a su situación. Actualmente, cerca de 3.000 toneladas de trigo se encuentran almacenadas en silos de varios municipios, y Emapa no comprará el grano en este momento.
Wendy Liendo, responsable regional de Emapa en Sucre, informó que desde la próxima semana las asociaciones de productores enviarán un informe con los volúmenes y variedades de trigo disponibles. El objetivo es que Emapa facilite la identificación de compradores privados a través de su programa “Conecta Trigo”. Sin embargo, Liendo aclaró que la empresa estatal no realizará compras directas en las condiciones actuales, y que futuras adquisiciones se llevarán a cabo mediante licitaciones públicas.
Liendo defendió este cambio en el sistema de adquisiciones de Emapa, argumentando que las compras directas del pasado habían generado problemas de corrupción y déficits en la empresa. El acuerdo con los productores fue formalizado en un encuentro en Sucre, donde representantes de Emapa y diversas asociaciones del sector, que abarcan más del 85% de los trigueros de Chuquisaca, firmaron un acta.
A pesar de que Emapa presenta la iniciativa como un apoyo, los productores han manifestado que esta ayuda no es suficiente, ya que no solucionará la acumulación de trigo que actualmente poseen. El asambleísta Félix García indicó que es crucial haber recibido información sobre la falta de compra de Emapa solo hace diez días, lo que les impidió buscar alternativas durante la cosecha.
García mencionó que los agricultores están considerando diferentes estrategias para comercializar su producción, como ventas en ferias, disminuir los volúmenes de venta y trueques de trigo por otros productos, como ají y maní. También atribuyó la caída del precio del trigo a factores como la reducción de aranceles y la importación de producto extranjero, tanto de manera regular como a través del contrabando.