Protestas por escasez de combustible: sectores industriales y transportistas alzan la voz
Los sectores industriales, agropecuarios y de transporte exigen al Gobierno acciones inmediatas para resolver la falta de combustible, mientras se investiga la calidad de la gasolina importada.
La situación de escasez de combustible en Bolivia ha llevado a una creciente protesta de transportistas e industriales, quienes demandan soluciones urgentes. Las críticas de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara Nacional de Comercio (CAINCO) aumentan a medida que se evidencian las repercusiones de la crisis en la economía nacional.
El presidente Rodrigo Paz Pereira justificó el aumento en los precios de los combustibles, fijándolos en 6,96 bolivianos por litro de gasolina y 9,80 bolivianos por diésel, alegando un gasto diario de 10 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 300 millones al mes.
Datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) revelan que durante los primeros seis meses del año, las importaciones de combustible fueron 11% inferiores a las de 2025. En mayo y junio, se reportaron importaciones por 230 y 140 millones de dólares respectivamente, en medio de protestas continuas que habían comenzado a generar filas en las estaciones de servicio.
El diputado Samuel Doria Medina ha criticado la gestión del Gobierno, señalando que las reservas del Banco Central ascienden a 470 millones de dólares, suficientes para importar combustible durante más de un mes. Sin embargo, parece que esta reserva no se está utilizando para normalizar la situación del combustible, posiblemente para evitar un aumento en el tipo de cambio.
Las filas por combustible, que comenzaron a mediados de 2024, se convirtieron en un tema recurrente en las campañas electorales. Los candidatos, incluido Rodrigo Paz, prometieron soluciones rápidas, pero hasta el momento la calidad de la gasolina importada ha causado daños en miles de vehículos. La Asamblea Legislativa ya está investigando las responsabilidades al respecto.
- Carlos Alarcón
- Rodrigo Paz Pereira
- Autoridades del Ministerio de Hidrocarburos
- YPFB
- ANH
La situación se vuelve crítica para el sector agropecuario, que consume aproximadamente el 16% del combustible del país, pero produce el 77% de los alimentos necesarios. Si el diésel no llega a tiempo, las repercusiones se sentirán en la producción de alimentos y en los precios de los mismos.
Finalmente, aunque la importación privada de combustible ya fue autorizada, la situación no mejora. La Asociación de Surtidores de Bolivia sigue enfrentando problemas burocráticos, lo que impide que otros empresarios se sumen a la solución del problema. La urgencia de acción por parte del Gobierno es crítica para evitar un mayor desabastecimiento en el país.
"Seguir repitiendo el diagnóstico no va a cambiar nada" – Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco.