Roger Mariaca se mantiene en su cargo y defiende su inocencia
El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, niega las acusaciones de vinculación con el narcotráfico y asegura que seguirá investigando los casos relevantes para el país.
Roger Mariaca, fiscal general del Estado, ha rechazado rotundamente las acusaciones del gobierno de Donald Trump que lo vinculan con el narcotráfico. Aseguró que no permitirá que estas afirmaciones afecten su carrera ni la independencia de las instituciones bolivianas.
En su primera declaración tras la suspensión de su visa para ingresar a Estados Unidos, Mariaca atribuyó esta medida a las investigaciones que está llevando a cabo el Ministerio Público. Afirmó que continuará trabajando en casos como Cerimedo y las narcomaletas, que tienen repercusiones fuera de las fronteras bolivianas y que involucran a figuras políticas.
El fiscal general también se defendió de las acusaciones, solicitando que las investigaciones aclaren su situación. "No puedo aceptar que mi trayectoria sea puesta en duda sin que se esclarezcan los hechos", expresó con firmeza.
La tensión aumentó cuando se conoció que Estados Unidos había suspendido las visas de Mariaca y otros funcionarios. Este hecho ha llevado a que algunos miembros de la Asamblea Legislativa, que eligieron a Mariaca como fiscal general, pidan su destitución debido a los supuestos vínculos que les atribuyen con el narcotráfico.
En medio de este contexto, Mariaca subrayó la importancia de proteger a su familia de las repercusiones de estas acusaciones, que a su juicio son injustas y desproporcionadas. "Es crucial que no se arrastre a mi familia a esta situación", concluyó.