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Sociedad

Salón Spa Maricruz: Un refugio de belleza y cariño

Ubicado en el Barrio 15 de noviembre, este salón es el legado de Maricruz Velázquez, quien transformó un viejo depósito familiar en un espacio donde la belleza y el cuidado personal se entrelazan con la memoria de su abuela.

Valeria Padilla · 28 Ago 2026 · 2 min de lectura

Maricruz Velázquez, de 29 años, es la mente detrás del Salón Spa Maricruz, que se encuentra en un renovado espacio en el Barrio 15 de noviembre, específicamente en la calle Cecilio Mealla. Este local, que antes era un depósito lleno de objetos olvidados, ahora se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan servicios de belleza.

La historia de este salón no solo se trata de belleza, sino de un vínculo emocional. Tras la muerte de su abuela, Aurora, Maricruz decidió hacer uso de este lugar para sentirse más conectada con ella. En el salón, destaca un gran retrato de su abuela, un recordatorio constante de su legado.

Antes de dedicarse a la estética, Maricruz exploró diversos caminos académicos, desde la enseñanza hasta la administración y contabilidad. Sin embargo, fue en el mundo de la belleza donde encontró su verdadera vocación. Desde 2015 comenzó a perfeccionar sus habilidades, primero en su hogar y luego a través de cursos en Cochabamba y Santa Cruz.

El Salón Spa Maricruz ofrece una variedad de servicios, pero lo que realmente apasiona a Maricruz son las cejas y las pestañas. A pesar de que sus clientas, jóvenes mayormente entre 20 y 25 años, buscan más los servicios de uñas, ella se destaca no solo por su técnica, sino también por los consejos cuidados que brinda a sus clientas, algo que considera poco común en otros salones.

Maricruz trabaja de manera independiente con un sistema de citas, lo que le permite equilibrar su vida laboral y personal. Criando a su hija sola, busca evitar la ausencia que ella misma experimentó durante su infancia. A futuro, sueña con abrir un local más céntrico y contar con un equipo, pero solo cuando esté segura de poder capacitarlas adecuadamente.

"Que la idea no se quede solo en idea, que empiecen de a poco, probando el mercado, con paciencia y sin miedo a arriesgar".